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NIRVANA @CCIDENTAL
Álvaro Campos Suárez
SOY UN HOMBRE casado y (me temo) buen padre de familia.
De inicio, confieso que el mero hecho de escribir estas líneas me avergüenza soberanamente y, a la vez, siento que, si no lo hago, el mundo de la cultura habrá perdido una de sus más fascinantes intrahistorias. O, al menos, la que desde hace cuarenta años ronda mi cabeza como un enigma sin respuesta.
Lo que sigue es el relato sucinto de una extraordinaria tarde de verano del año 1995, durante mi estancia en España, concretamente en la provincia de Málaga, cuna de grandes artistas y sublimes intelectuales como Pablo Ruiz Picasso o María Zambrano. Estos no fueron, empero, objeto de mi mayor atención aquel año, sino la vida y obra del ilustre hispanista Gerald Brenan, a cuyos últimos días en la localidad de Churriana dediqué la recensión final de mi PhD en Literatura Española y Comparada de la Vanderbilt University en Nashville (Tennessee).
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EL ASCENSOR
Raquel Ródenas Collado
COMO CADA DÍA, a las ocho de la mañana, el gran edificio comercial se llena de gente, y sus ascensores, dos de ellos panorámicos, situados en la fachada principal, recorren los veintiséis pisos, incluido el ático, donde hay instalado un gran gimnasio. Las cinco plantas por debajo de éste están destinadas a oficinas, y cada mañana, prácticamente las mismas personas llenan los elevadores. Con una expresión somnolienta en su mayoría, fijan la mirada al frente, y sus inexpresivos ojos parecen parpadear sólo con la apertura y cierre de las puertas automáticas. Apenas puede escucharse un desganado «¡Buenos días!», cada vez que alguien se integra al grupo, y un suspiro de alivio cuando llega a su destino. Y el sonido peculiar de las pisadas. Pisadas ligeras, presurosas, ansiosas de abandonar el obligado receptáculo. Pisadas cansadas, casi arrastradas, intentando alargar el camino que hay que recorrer. Pisadas seguras, firmes, llenándolo todo, casi felices de sentirse en casa.
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LA VIRGEN DEL SADO
Miguel Fernando Yacamán
CUANDO ABRIÓ LAS puertas, me di cuenta de que hubiera preferido ir a cualquier hotel. Me encontraba en una vecindad, con un patio enorme, en cuyo centro se erguía la estatua de una Virgen sin cabeza, adornada con focos de colores.
De las habitaciones de donde salía luz se escuchaba música y carcajadas de borrachos. La pintura azul se caía de las paredes.
Al pasar cerca de la Virgen, sentí un escalofrío: al parecer era una pieza antigua que, en cualquier momento, se desmoronaría. Sus colores estaban corroídos y olía a orines.
Su cuarto era el último de todos. Abrió la puerta, prendió la luz, vi una cucaracha, un colchón sobre el piso, paredes blancas y olía a humedad. Me aventó contra la pared, empezó a lamerme el cuello, apretó mi verga y me dieron ganas de orinar. |
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HOMBRE Y GUSANO
Luis Antonio Ródenas
ESTABA HARTO DE comprar abono y de no conseguir que ciertas plantas crecieran como era debido. Los tomates se nos dan francamente bien, pero los pimientos casi no crecen; ni los ajos, ni las cebollas, ni las calabazas ni, sorprendentemente, los calabacines, que se dan a mares y casi en cualquier terreno. Luego, cuando llega el otoño, con sus bruscos cambios de temperatura entre el día y la noche, y a causa de tanto retraso, se nos estropea todo sin haber adquirido el tamaño necesario. Eso sí, la calidad es indiscutible. Pocos placeres superan al de degustar un tomate de tu propia cosecha, regado con aceite de oliva virgen y adornado con pimienta en grano molida y un poco de albahaca, también casera.
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RUMORES
Rafael Herrera Ángel |
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ANUNCIACIÓN. ÁNGELES Y ESPADAS. (Antología)
Ulises Varsovia |
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GUERRA, EPITAFIOS Y CONVERSACIONES. (Antología)
Luis Benítez |
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A LA MAR
Lucrecia Romero Herrera |
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PERSONAJES en su HISTORIA |
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JOSÉ ORTEGA HEREDIA, «MANZANITA»
Blanca Casado Jiménez
EL GUITARRISTA Y cantautor José Ortega Heredia, más conocido como “Manzanita”, ha sido uno de aquellos gitanos que, experimentando con la fusión de ritmos diferentes, la rumba, el pop y la pureza flamenca, «‘golfeando’ con la música, al decir de los entendidos», supieron arrancarle a la guitarra española sonidos nuevos que han escrito sus nombres en la historia del cante como precursores del nuevo flamenco. Sus momentos de gloria discurrieron entre los años finales del setenta y los del comienzo del ochenta, cuando su capacidad creativa hizo gala de un estilo completamente innovador. Caracterizado por su voz rota y una especial habilidad tocando la guitarra, hizo vibrar el alma flamenca de todos los que le conocían y lo admiraban.

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POEMAS DE RAFAEL GUILLÉN.
Radiografía
Antonio García Velasco
RAFAEL GUILLÉN (GRANADA, 1933) es el poeta galardonado con el II Premio de las Letras Andaluzas “Elio Antonio de Nebrija”, premio creado por la Asociación Colegial de Escritores de España, sección autónoma de Andalucía, y patrocinado por la Fundación Unicaja. Acto de entrega, 8 de abril de 2011, Salón de Plenos del Ayuntamiento de Granada.
Es un buen motivo para tomar una selección de sus poemas y "radiografiarlos" por medio de los algoritmos de 'Comentario'.
He tomado poemas de Las edades del frío (1998) y de Los dominios del cóndor, 2007, hasta un total de 167 versos, un poco más de los 160 del poema de Carlos Benítez Villodres.

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ROSA VIRGINIA MARTÍNEZ: 'VIENTO EBRIO'
María Cristina Solaeche
ROSA VIRGINIA MARTÍNEZ Araujo, educadora, trabajadora social, periodista, escritora (poetisa, dramaturga, cuentista, ensayista, articulista y narradora), nace en una zona rural cercana a las riberas del Lago de Maracaibo, Venezuela, en plena primavera, el 1 de mayo de 1915.
Su padre, Don Martínez, un hombre de hacienda, del que quedó huérfana muy temprano; su madre, Alcira Araujo, una maestra de escuela rural, y tres hermanas, Olga, Rosario y Elvira Luisa, conforman su familia.
Transcurre su infancia entre haciendas, hatos y pueblos, lugares de su trabajo y fuentes de la mayoría de sus poemas que denuncian las miserables condiciones en que vive la gente en el medio rural. Así, desde muy temprana edad, nace en ella el desasosiego por el desamparo en que sume la pobreza, tema que, unido al amor, el desamor y la muerte son los cuatro puntales que prevalecen en su obra.
Es evidente que el contexto histórico-social en el que le toca vivir a la joven Rosa Virginia, bamboleado por bruscos cambios sociales y políticos, influye directamente en ella, pues nace en la segunda década del siglo XX, en plena dictadura del general Juan Vicente Gómez, y su niñez, adolescencia y primera juventud se deslizan en un sistema social en el que el rol de la mujer, en el proyecto «hacer patria», está reducido todavía a conformar el hogar, educar los hijos y someterse al marido y a la usanza de las buenas costumbres acordes con el decimonónico Manual de Urbanidad y Buenas Maneras (1854), redactado por Manuel Antonio Carreño.

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EL JOVEN ATREVIDO Y EL VIEJO SAMURÁI
Natalia Fernández Rojo
SUS MIRADAS SE cruzaron una fría mañana de marzo. Entre el bullicio matutino, él pudo vislumbrar su figura, que, sin apenas levantar un palmo del suelo, se veía vapuleada por el continuo ir y venir del gentío, cual hoja seca que el viento maneja a su antojo. Y, en su sonrosada faz, una ferviente llamada de auxilio, que fue irremediablemente percibida por el chico.
Fue un momento mágico. Cualquier otro día, él no hubiera posado sus ojos en ella ni por asomo, pero aquella mañana, aquella mañana era distinta. El recuerdo de su querida abuela, aquella mujer valerosa, pero tierna y delicada a la vez, que lo había criado con coraje y dedicación, sin exigir nada a cambio, rondaba sus pensamientos.
A pesar del tiempo ya transcurrido, no lograba alejar de sí el triste sentimiento de su ausencia, ni tampoco obviar el terrible dolor que le había causado su ida. Quizás fue esa nostalgia, o el capricho del destino, lo que provocó que los caminos de ambos se cruzasen.
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OLGA KOKLOVA Y PICASSO
José Antonio Molero
EL TRABAJO DE Picasso tuvo etapas marcadas por los colores, por los motivos, las influencias…, y, a partir del criterio que se considere, es posible un estudio catalogado de la inmensa obra del genial pintor malagueño. Así, sus primeras creaciones estuvieron marcadas por impresiones cotidianas y por la influencia de artistas como Paul Gauguin, Edgar Degas y Henri de Toulouse-Lautrec. En 1906, el trabajo del artista experimenta un gran vuelco, con influencias del arte griego, ibérico y africano.
Pero la verdadera consolidación como artista se dio dos años más tarde, cuando Picasso, junto con Georges Braque, penetra de lleno en el cubismo (1908-1916), estilo con el que se hizo conocido.
En las pinturas de Picasso se refleja todo lo que el ‘artista-persona’ sentía y vivía, sobre todo, en lo referente al amor. El amor va a constituirse en el hito que va a delimitar un estilo y las características del siguiente: cada vez que el genial artista se enamora, cambia su estilo pictórico, y, en este sentido, una de las mujeres que motivaron, sin lugar a dudas, un cambio radical en el pintor fue la bailarina rusa Olga Koklova. Con este cambio, el autor entra de lleno en el mundo del clasicismo, donde pone en práctica todo lo aprendido en la Escuela de Bellas Artes.
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TRIBUTO A MERCEDES SOSA
Carlos Marcelo Shäferstein
CUANDO LA MUERTE llama a la puerta, nadie se puede negar a contestar. Es una convocatoria obligatoria que nos dice que el tiempo en la Tierra se nos ha terminado y que hay que presentarse ante Dios a rendir cuentas por lo que se ha hecho en la vida. Curiosamente, la mujer que recibió el viernes la extremaunción de manos del padre Luis Farinello no era católica.
Mercedes Sosa se jactaba de haber sostenido, al igual que hizo Lenin, que «Cualesquiera que sean las circunstancias de mi muerte, moriré con una fe inquebrantable en el futuro comunista. Esta fe en el hombre y su futuro me da, aun ahora, una capacidad de resistencia que ninguna religión puede otorgar».
Pero parece haberse convertido a última hora… Ocurre en muchos casos. «Uno se conmueve muchísimo al atender a una persona cercana a la muerte. Hemos rezado con ella, creo que me escuchó perfectamente bien», destacó Farinello. «Para Mercedes, es uno de los momentos más sagrados de la vida», señaló el cura.
Mercedes Sosa, la artista folclórica argentina, conocida como “la Negra Sosa” y “la “Voz de América”, fallecía en Buenos aires el 4 de octubre de 2009.
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STONEHENGE, ENTRE EL MITO Y LA REALIDAD
Ana Granados Venegas
EN EL CONDADO de Wiltshire, al Sur de Inglaterra, concretamente en la región caliza que existe entre Amesbury y Warminster y no muy lejos del río Avon, podemos encontrar el monumento megalítico más notable de las Islas Británicas y, al propio tiempo, el más enigmático y extraordinario del mundo. Me estoy refiriendo a Stonehenge (de stone ‘piedra’ y henge ‘con borde circular’). A título de curiosidad, cabe mencionar que hay quien cree que este conjunto de rocas dispuestas en forma circular debe su nombre a la semejanza que presenta con las vigas en las que el pueblo sajón colgaba a los criminales en la Antigüedad, por lo que Stonehenge significa también «la horca de piedra» o «la piedra del ahorcado».
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«AUDACES LEGIONARIOS», DE LEOPOLDO ORTIZ MOYA
Manuel López Porras
PERO ESCRIBIR SOBRE los tebeos de posguerra requiere un ejercicio de contextualización histórica: hay que juzgarlos (o evaluarlos) desde la perspectiva de aquellos años; de lo contrario, se corre el peligro de llegar a una conclusión tan equívoca como injusta. Partamos, pues, de la base de que Audaces Legionarios nace en 1958, precisamente el año en que se pone fin a la guerra de Ifni y el Sahara español se va a convertir en una persistente reivindicación del neonato reino de Marruecos. Hagamos un breve repaso histórico de esta época.
En 1946, todos los territorios coloniales de ultramar que poseía España en la costa noroccidental de África (excluyendo las islas Canarias) se habían agrupado constituyendo el África Occidental Española, agrupación que incluía el territorio de Ifni, Cabo Juby (zona situada al sur del Protectorado español de Marruecos), la zona de Saguia el Hamra y la colonia de Río de Oro. La protección de esta agrupación colonial quedó encomendada principalmente a la Legión o Tercio de Extranjeros (como se le llamó en su origen) que había fundado en 1920 el entonces comandante de Infantería José Millán Astray.
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LA FIESTA DE SAN ANTÓN EN MARO
Marta Fernández Ayala
MARO ES UNA pedanía de Nerja que se levanta sobre unos bellos acantilados, casi al límite de la provincia de Granada. Hoy cuenta con unos 800 habitantes, tres hoteles y numerosos establecimientos dedicados a la hostelería, aunque su principal base económica es la agricultura. Poblado gente alegre, cordial y hospitalaria, en Maro podemos disfrutar de grandes miradores orientados hacia el mar y de calles estrechas y coloridas por las macetas situadas en los pórticos.
Acerca de sus orígenes
Las investigaciones llevadas a cabo sobre los orígenes de Maro, entre las cuales hay que destacar la opinión de Francisco Guillén Robles, han determinado que el primer asentamiento de población coincide con el de la Detunta Romana, entre Sexi (hoy, Almuñécar) y Clavicum (en la actualidad, Torrox), cerca del antiguo «Item Cástulo-Malaca», antigua vía romana de la que todavía se conservan restos cerca del cerro de Tragalamocha, junto a la vieja fábrica de azúcar de San Joaquín, y que servía para unir la importante urbe ibera de Cástulo, capital de la Oretania, y Malaca (Málaga).

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NI MARAVILLA NI ESPERPENTO,
SINO TODO LO CONTRARIO
Manuel Collado Luque
MIENTRAS VEÍA ESTA en la casi vacía sala del cine El Capitán Trueno y el Santo Grial, mi cabeza, amén de los detalles que me proporcionaba la pantalla, estaba inmersa en cómo encauzar este escrito que con estas líneas da inicio. Os aseguro que realizar esta entrada no suponía a priori para mí tarea sencilla (ni aún ahora lo sigue siendo), porque debía supeditar mi afición y devoción por el personaje de Mora a una supuesta objetividad, con todo lo que eso implica a la hora de analizar el film, y definitivamente he de decir que no creo que la misma quede plasmada íntegramente a lo largo de este artículo, pero, al menos, intentaré ser lo más sincero y coherente posible sobre qué me ha parecido la película.
Dado que ya habían aparecido en Internet variadas críticas que se afanaban en destrozar la adaptación cinematográfica del Capitán Trueno, era lógico y previsible que gran parte del público, sobre todo el más profano, se hubiera ya empapado de semejantes reseñas, retractándose así de acudir a una gran sala a ver lo que casi abrumadoramente era considerado un despropósito... Era algo que ya esperaba yo, sinceramente, de modo que, cuando entré en la sala y vi que esta quedaría ocupada por un número risible de espectadores, mis sospechas se fundaron del todo.
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