«Yo me pregunto adónde me llevas.

Ni por qué.

Ni para que.

¿Tú quieres caminar?, pues yo te sigo.»

CARMEN CONDE: de Brocal: Poemas, La Lectura, 1929.

  

Introducción

Ramón Gómez de la Serna definió la greguería como Humorismo + metáfora. Son, en efecto, formas ingeniosas de devolvernos, como en un espejo mágico transformadas, parcelas de la realidad, objetos de la vida cotidiana:

  

La leche es el agua vestida de novia.

¡Qué fácil es que un adulto pase a ser adúltero!

Como daba besos lentos duraban más sus amores.

El mapamundi nos sirve el mundo como

                                        [un par de huevos fritos.

El amor a primera vista no necesita gafas.

  

En Brocal: (poemas), de Carmen Conde, hay versos, enunciados, versículos, oraciones que parecen greguerías, pero con una diferencia esencial: hablan del “yo” lírico y no, como Gómez de la Serna que nos habla de lo “exterior” desde la perspectiva del observador que, como se ha dicho, crea una nueva forma de devolvernos las percepciones de los objetos del mundo. Dice Carmen Conde en el libro aludido, el primero que publicó, en 1929:

  

Yo, recogía vientos y frutas.

¡Estaba mi corazón en la lluvia, como una palma roja!

¡Yo estaba en los álamos, como el viento de la primavera!

Quiero pasar entre la tarde y tus ojos.

En el agua inmóvil se agrandaban nuestras sombras entre

               [los luceros. ¡Yo era tan ágil como la ventolina!

  

Estudio de “Brocal: (poemas)”

Si las greguerías no son aforismos, tampoco podemos decir que los enunciados breves que componen los poemas en prosa de Brocal: (poemas) se parezcan a tanta poesía aforística como se escribe en la actualidad. Los poemas de Carmen Conde en este libro nos presentan, desde la perspectiva lírica, observaciones del momento, en ocasiones, a modo de los haikus («Ha girado el silencio y un viento leve juega con los pinares.» o «Llenos de fruta los árboles. Azules y moradas las cordilleras.»); a modo de pulsiones intimistas («Dormía, y el amanecer me saltaba de hombro a hombro.; a modo de observaciones filtradas por el sentimiento personal del momento: Los bergantines de la piar y las rosas del campo, se llenaron de aquella luz mía que era cual otra luz del cielo».

En Wikipedia se dice que Brocal «nos muestra a una autora con un mundo interior lírico lleno del ambiente mediterráneo de luz y sol». Y, en efecto, Cielo, Agua, Torre, Viento, Campanas, Estrellas, Sol, Mar, Río, Campo, Luz, Corazón y Dios son los sustantivos más empleados en el libro, por ese orden, atendiendo a sus frecuencias absoluta y relativa. En medio, entre Campanas y Estrellas, aparece Descalza, que nos ha de llamar la atención y se la prestaremos más adelante.

  

 

 

Carmen Conde (Cartagena, 1907 – Madrid, 1996) vive en su infancia esa ciudad, Melilla y Madrid, donde se establece definitivamente en 1939. Estudia Magisterio en la Escuela Normal de Murcia y, más tarde, Filosofía y Letras en la Universidad de Valencia. En 1931 contrae matrimonio con el también poeta Antonio Oliver. Su obra poética está marcada por su personalidad apasionada que refleja la pasión por la vida y el sentimiento amoroso.

   

  

Brocal: (poemas) es un libro breve: 1899 palabras, de las que son distintas 714. Pero denso, en prosa cargada de sugerencias por su expresividad tanto al hablarnos de la observación de la naturaleza como de sentimientos íntimos: Brocal: (poemas) es un libro breve: 1899 palabras, de las que son distintas 714. Pero denso, en prosa cargada de sugerencias por su expresividad tanto al hablarnos de la observación de la naturaleza como de sentimientos íntimos:

  

Latían los luceros alegrando el praderío del cielo.

Río abajo, navegaba la luna.

Se abrió el paisaje, a todo viento, en la retina. El río, con sus

                          [cascabeles de aurora, me trajo la inquietud.

Resbalaron estrellas, poliedros diminutos de fuego.

¡Asómate a mí; soy aquella palmera de tu huerto,

                                                  [que leía contigo!

  

¿Cada enunciado de los que recogen las citas es un poema? La greguería son breves enunciados que constituyen textos completos en sí mismos. También, las distintas oraciones que se suceden en este libro podrían tener valor de textos completos. Es más, cuando la sucesión de oraciones forma un conjunto poemático, sus distintas unidades sintagmáticas tienen valor en sí mismas, como si el poema fuese una yuxtaposición de partes unidas solo por su proximidad: por ejemplo, en uno de los apartados de “Orilla”:

  

1

Qué gran ligereza tiene la tarde. Apenas insinuada, ya quiere apagar sus antorchas.

  

Todo lleva un gran ritmo de velocidad. Aquí no hay ríos, ni pinos. En esta hora, todos los ríos y los pinos del mundo, corren hacia el ancho camino del mar.

  

¡Cómo se levantan las brisas para acompañarte!

  

Y lo mismo ocurre en otras ocasiones:

  

6

Bajaron. Y otra vez silenciosos y recios, se hallaron en el campo. Descorridas de brisa oscilaban las palmeras. Tres siempre.

  

Llenos de fruta los árboles. Azules y moradas las cordilleras.

  

A la sombra de una casa en cuyo escudo amenazaban dos hombrones de granito, reposaban unos bueyes.

  

Ondulaban los trigos, mujeres blancas de cabellos negros, y los burrillos tiraban de las norias.

  

¡Álamos, río!

  

En este último poema se van enumerando los elementos de un paisaje: quienes silenciosos y recios llegan al campo; las palmeras oscilantes; los árboles y las cordilleras; los bueyes a la sombra; lo trigos ondulantes; las mujeres blancas de cabellos negros; los burrillos tirando de las norias; los álamos y el río. Sólo la disposición, digamos tipográfica, nos hace pensar en un determinado panorama ofrecido a la vista de un espectador. «Bajaron», «se hallaron en el campo» aportan elementos narrativos (sucesión de acciones) que, quizás, podamos relacionar con el observador (observadora, Carmen Conde) u observadores.

No obstante lo dicho, el libro lleva implícito un componente narrativo que, en ocasiones se hace transparente:

Cerca de la iglesia se pararon los cuatro. En la mañana, las cuatro figuras erguidas tomaron serenidad de piedra.

  

«Qué hacemos», se interrogaban los ojos. Y uno, el más delgado, dijo desde muy lejos: «Subamos a la Torre».

  

Subamos a la Torre.

  

Subamos a la Torre.

  

Subamos a la Torre.

  

Y subieron a la Torre.

  

Unamos esto al final del libro («Los cuatro hombres, altos y enlutados, izaron sus cuatro sombreros planos») y la cita anterior («Bajaron…») como prueba de esa narración implícita que nos presenta esta obra de la que autora es observadora y, a la vez, protagonista.

  

 

 

Carmen Conde es la primera mujer que ha formado parte de la RAE desde su creación, en la que ingresa el 28 de enero de 1979, ocupando el sillón K. En la imagen, la poeta entre el profesor y novelista Gonzalo Torrente Ballester y el geógrafo y humanista Manuel de Terán Álvarez.

   

  

Un libro de 1929 con semejante estructura supone un plus de originalidad que, por supuesto, se conserva en los tiempos que corren. A modo de ejemplo, tengamos presente el último enunciado: «Cuando llueva, a los charcos del patio echaremos un barco de papel». Formando unidad con el mismo, solo otra oración gramatical: «Los cuatro hombres, altos y enlutados, izaron sus cuatro sombreros planos».

En un ejercicio de Bachillerato sobre la coherencia y cohesión textual, los alumnos llegarían a la conclusión de que no existen tales cualidades inherentes a los textos bien compuestos. Y, sin embargo, en este tipo de composiciones poéticas, hemos de admitir una relación de fundamento subjetivo entre ambos enunciados ya que forman parte de una observación de una realidad pasada y una vuelta a la infancia, una evocación de la misma, al proponer el hacer navegar barquitos de papel por los charcos del patio.

  

El adjetivo “descalza”

Este tipo de relaciones de enunciados sin presunta cohesión entre sí es uno de los rasgos más sobresalientes del libro, como si la autora hubiese compuesto su poemario de apuntes concretos de sus percepciones de la realidad y de su sentimentalidad. O, dicho de otro modo, como si la autora acompañara a los «cuatro hombres» que se mencionan en un recorrido en el que va haciendo fotografías de elementos concretos, destacados y que, particularmente, llaman su atención: «Así que la luna se baña en estas piscinas aéreas, los tejados sonríen con los labios rizados de sus tejas». Anotemos el valor de greguería de este enunciado.

He aludido anteriormente a la presencia del adjetivo “Descalza” entre los términos más empleados en el libro. Hay que tener en cuenta la mínima dispersión de esta palabra, pues de las 8 concurrencias (frecuencia relativa si supera el 4 por mil), 6 aparecen en la siguiente cita del primer apartado del libro:

 

¡Quiero despertarme en el hombro de la noche, cuando las estrellas se enciendan en las ventanas de las balsas!

DESCALZA estrella, DESCALZA.

Por el agua alta, yo quiero ir DESCALZA. Por el cielo hondo, yo quiero ir DESCALZA.

DESCALZA, estrella, DESCALZA.

Las dos concurrencias restantes:

a) En “Círculo máximo”, unidad 5: «¡Ríe tú, que mi sonrisa es toda la mañana DESCALZA!».

b) En el apartado 4, sin título como el primero, dice: «Puestas en marcha las campanas grandes, unos mazos de hierro golpeaban a las pequeñas; luego a las pequeñitas; por último, la campanilla saltaba DESCALZA por el prado verde y fragante del cielo».

Podemos llegar a la conclusión de que el término “descalza» connota en este poemario tanto como “con autenticidad, sin condicionamientos ni artificios”.

  

  

 

 

En 1929, Carmen Conde viaja a Madrid para conocer el ambiente intelectual de la ciudad, instalándose en la Residencia de Señoritas. Ese mismo año inicia sus trabajos literarios con la publicación de un libro de poemas en prosa, Brocal, en el que, no obstante ser su primer poemario, se nos muestra ya una autora con un mundo interior lírico lleno del ambiente mediterráneo de luz y sol. Esta y otras obras de esos años la han consagrado como una de las mejores escritoras de poesía lírica de su generación.

   

  

Conclusión

Reafirmamos la originalidad de este poemario en prosa de Carmen Conde, así como su cercanía expresiva a:

1. las greguerías de Ramón Gómez de la Serna, con las diferencias apuntadas;

2. a los haikus, en tanto que se recogen observaciones-sentimientos puntuales de un momento vivido, de una percepción de la naturaleza;

3. a pulsiones intimistas filtradas por sentimiento personal.

El poemario pone de manifiesto también el valor expresivo de las imágenes que van jalonando el simbólico recorrido del “yo lírico” junto a los “cuatro hombres” que implícitamente protagonizan la narración.

  

  

  

   

   

  

   

   

Antonio García Velasco (Fuente Piedra, Málaga). Escritor, ensayista y articulista. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Oviedo y Doctor en Filosofía y Letras (Sección de Filología Hispánica) por la Universidad de Málaga. En la actualidad es Profesor Honorífico de la Universidad de Málaga y miembro de la Asociación Andaluza de Críticos Literarios. Ha cultivado la lírica, la narrativa (novela y cuento), el ensayo y programas de informática para la docencia de la lengua y la literatura.

Poesía: entre sus obras de creación lírica figuran los poemarios Fuego sordo (1975), Marchamar andalusí (1977), Se rompe hasta la vida cotidiana (1980), Des(h)echa la ciudad (1980), Ulises desangrado (1982), Demonolatrías (Corona del Sur, Málaga, 1985), Amor compiuter (1987), El libro olvidado (1988), Escritos dadaístas o la eficacia y operatividad del lenguaje C (Corona del Sur, Málaga, 1990), Un libro para el gozo (Puente de la Aurora, Málaga, 1994), Inter-nos (1994), Lejano siglo XX (1997), PsilocibinA (Corona del Sur, Málaga, 1998), Las heridas de amor (1999), Altos vuelos (2000), Una carta de amor (Corona del Sur, Málaga, 2002), Infinito mar que es el vivir (Corona del Sur, Málaga, 2003), Hojas ustibles (Ayuntamiento de Málaga, Málaga, 2005), Fábulas de reencarnación (Libros Encasa, Málaga, 2016), Cantares de flores nuevas. Haikus, solerares, pajaronas y otras estrofas populares en tiempos modernos (KDP-Amazon, 2020) y Duet of Reflection (Jumpa Books, 2022), poemario de haikus, en colaboración con Ikuro Yoshimura, entre otros títulos.

Narrativa (novela y cuento): de los títulos de su obra en prosa, cabe citar Un príncipe encantador. Cuento para niños y niñas de hasta 99 años (1998), Altos vuelos (2000), Una carta de amor (2002), Infinito mar que es el vivir (2003), Hojas ustibles (2005), Amores y tiempos. Relatos (2014), Lejano siglo XX. Novela de ciencia y ética ficción (2014), Cajón de sastre. Objetos animados 1 (2015), Profesor de poesía (Ediciones del Genal, Málaga, 2016), Memorias de "Mi eterna llamarada" (Ediciones del Genal, 2016), El pueblo de los misterios. (Trilogía del misterio) (2017), Un dilema de amor. Mucho más que un dilema de amor ha de resolver Gustavo, el personaje de esta historia (2018), Homo Vampyrus. El eslabón supremo en la cadena trófica (KDP-Amazon, 2019), Encuentros inesperados (KDP-Amazon, 2020), La empoderada y maldiciente Sara (KPP-Amazon, 2020), Estupor.5 (Ediciones Algorfa, 2022), novela de intriga con una dosis de drama, un thriller literario, en colaboración con otros cuatro autores, y El puñal en la esquina de la mesa (Julio 2022), compilación de veintiséis cuentos de distinta extensión, técnica original y diversa temática: del deseo a la libertad, pasando por el miedo y el sexo, y, en  lugar muy destacado, el humor.

Ensayos: de sus trabajos de investigaciónn y libros metodológicos hay que mencionar el Método de comentario de textos y Comentario a “Los pedazos del sonido”, poema de Francisco Peralto (1978), Método de comentario de textos. Teoría y práctica (1986), Enunciado, estructura, reescritura y función (1994), Estudios filológicos con procedimientos informáticos: desarrollo, aplicabilidad y rendimiento de programas en ordenadores personales (1996), Poética (1994), Propuestas metodológicas para el conocimiento de la obra literaria (Ensayos sobre literatura española actual) (1996), Análisis de la poesía de Antonia López García (con procedimientos de estilísticas computacional) (1998), Un príncipe encantador (Cuento para niños y niñas de hasta 99 años), que incluye un disco con programa de actividades y pasatiempos (1998); Las cien mil palabras de la poesía de Lorca (1999); Búhos del 98. Sobre ideas y literatura de la Generación del 98 (CEDMA, Málaga, 1999), La mujer en la literatura medieval española (2000), La poesía de Emilio Prados. Estudio y valoración (2000), La poesía de Luis Cernuda. Estudio y valoración ante su centenario (2005), El lenguaje de los cuentos infantiles (2005) y 30 poetas andaluces actuales. Vocabulario y recursos (2005), Poesía visual en un dominó didáctico. Dominó didáctico de 28 fichas. Poemas visuales de Francisco Peralto (Corona del Sur, 2013) y otros más

Colaboraciones: Ha colaborado en antología líricas y ensayísticas, como Relatos del Sur. De Tartesssos al siglo XXXV de la Era Edénica (Aljaima, Málaga, 1997), Poesía andaluza en libertad. (Una aproximación antológica a los poetas andaluces del último cuarto de siglo) (2001), Poesía en los barrios (2001), Poemas escritos a la vera del mar (2004), Estudio y reflexiones sobre la Educación social (participa como coordinador y autor de un capítulo) (2004); Alcazaba I. Poesía actual en Málaga, que incluye un CD con la antología poética “Bajel navegando por la poesía actual en Málaga” (Librería Ágora, Málaga, 2005), Poemas escritos a la vera del mar (2004), Ensayos sobre Albert Camus. Clásicos del Siglo XX, 1 (2015), La Ciudad en la Cumbre (Torreparedones) [eds.: J. A. Santano & M. Gahete Jurado] (2015). Ayuntamiento de Baena, Baena (Córdoba). Ensayos sobre Antonio Machado. Clásicos del Siglo XX (2017) y Ensayos sobre Blas de Otero. Clásicos del Siglo XX, 2 (2017).

Informática: Como profesor interesado en la aplicación de la informática a la docencia, ha desarrollado programas de ordenador para la enseñanza de la lengua y la literatura, entre los que cabe mencionar Analizador, Métrica, Cuentos para cuentos, Poética, Adivina adivinanza, 12 viñetas, ATRIL-e, Secuencias, ATRIL2-e, HESCREA (Herramientas de Escritura Creativa), Comentario, CreaEjercicios, CreaDominós, SopaLetras y Bajel: Navegando por el cuento de Cencienta, entre otros. Merece especial mención Bajel: Navegando por la Literatura actual en Andalucía, que fue distinguido con el segundo «Premio Joaquín Guichot» a proyectos educativos.

Colaboraciones periodísticas: Ha presentado numerosas comunicaciones y ponencias en diferentes congresos nacionales e internacionales, publicadas luego en las correspondientes actas. Es autor también de más de doscientos artículos sobre temas de literatura, lengua, crítica literaria o didáctica, publicados en prensa, suplementos literarios o revistas especializadas. Ha colaborado como columnista de opinión en el Diario La Torre y el Diario Málaga-Costa del Sol (con su columna “Marinas”), y en el suplemento dominical de este periódico, Papel Literario, con artículos de crítica literaria.

En la actualidad, y dentro de las actividades que organiza ASPROJUMA, coordina y presenta la sección el «Aula de Poesía en la UMA», que tiene como finalidad presentar autores y obras y organizar lecturas de textos selectos.

   

   

GIBRALFARO. Revista de Creación Literaria y Humanidades. Publicación Trimestral. Sección 3. Página 13. Año XXI. II Época. Número 112. Julio-Septiembre 2022. ISSN 1696-9294. Director: José Antonio Molero Benavides. Copyright © 2022 Antonio García Velasco. © Las imágenes han sido tomadas de la plataforma digital de imágines "Pinteres" y se usan exclusivamente como ilustraciones. En todo caso, los derechos de autor pertenecen a su(s) creador(es). Diseño y maquetación: EdiBez. Depósito Legal MA-265-2010. © 2002-2022 Departamento de Didáctica de las Lenguas, las Artes y el Deporte. Universidad de Málaga & Ediciones Digitales Bezmiliana. Calle Castillón, 3, Ático G. 29.739. Rincón de la Victoria (Málaga).

   

   

   

 

Servicio de tr�fico web