LA HISTÓRICA CIUDAD de Guanajuato, capital del Estado del mismo nombre, está ubicada en una zona denominada Bajío, en el centro geográfico de la República Mexicana, y da sede a la institución que, sin lugar a dudas, encarna el más alto grado fraternal del vínculo que hermana a España y México; me refiero al Museo Iconográfico del Quijote, en el que se rinde tributo al escritor Miguel de Cervantes Saavedra, originario de Alcalá de Henares, Madrid, y a la obra maestra de la Literatura española y de la novelística universal, El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha.

Viajemos un poco en el tiempo. Los primeros españoles que pisaron el territorio del hoy Estado de Guanajuato formaban parte de la expedición de Cristóbal de Olid, que en 1522 llegó a Yuririhapúndaro y Pénjamo, al sur del Estado. Posteriormente, en 1526, unos misioneros franciscanos fundaron Acámbaro, el primer pueblo de origen netamente hispano en Guanajuato. En 1557 se fundó el poblado de Santa Fe y Real de Minas de Quanaxhuato (núcleo germinal de Guanajuato), con el objetivo de explotar los enormes yacimientos de plata y oro que se habían descubierto a partir de 1548.

A lo largo del siglo XVIII, Guanajuato fue el centro de extracción de mineral de plata más importante del mundo, razón por la cual la Corona española, por Real Cédula firmada por el rey Felipe V en 1741, le otorga la condición de Ciudad por «las ventajosas conveniencias que ofrecen sus abundantes minas de oro y plata», y le concede el título de “Muy Noble y Leal Ciudad Real de Minas de Santa Fe de Guanajuato”, con derecho a usar escudo de armas. Con el tiempo, la ciudad se convertirá en una de las más importantes del Virreinato de la Nueva España.

Ya en nuestra ápoca, la UNESCO distingue, en 1988, a la ciudad de Guanajuato con el nombramiento de Patrimonio de la Humanidad como bien cultural bajo el nombre “Ciudad Histórica de Guanajuato y Minas Adyacentes”.

  
 

 
 

Museo Iconográfico del Quijote de Guanajuato (México). Entrada.

 
  

EL MUSEO ICONOGRÁFICO DEL QUIJOTE

Regresemos al siglo XXI. En el número 2 de la calle Manuel Doblado se levanta una hermosa casa de dos plantas del siglo XVIII, en la que se expone abierta al público la mayor colección del mundo de objetos relacionados con el Quijote, el inmortal personaje creado por la imaginación de Miguel de Cervantes Saavedra. La exposición fue inaugurada el 6 de noviembre de 1987 con el nombre de Museo Iconográfico del Quijote por el entonces presidente de México, Miguel de la Madrid Hurtado, y el presidente del Gobierno español, Felipe González Márquez.

Esta maravilla museística mexicana fue donada al Estado de Guanajuato por el español Eulalio Ferrer Rodríguez, y cuenta en su interior con 18 salas de exposiciones diferentes que albergan la mayor colección de piezas de arte y artesanía del mundo cuya temática gira en torno al “Caballero de la Triste Figura” y al resto de los personajes de la novela de Cervantes. Custodia el museo pinturas, grabados, esculturas de bronce, entre otros soportes, hasta más de 1000 obras, que garantizan al entusiasta visitante un viaje pleno a la interminable ficción de aquel hidalgo que vivió en un lugar de La Mancha.

Cabe decir que el museo tiene su origen en el acuerdo alcanzado, el 16 de octubre de 1987, entre la Fundación Cervantina Eulalio Ferrer y el Gobierno del Estado de Guanajuato, por el que la Fundación cedía todas las piezas de su colección a este último, y su inauguración como tal tuvo lugar unas semanas más tarde, el 6 de noviembre de 1987, a la que asistieron, como queda dicho, el presidente de México y el presidente del Gobierno español.

  
   
 

Museo Iconográfico del Quijote de Guanajuato (México). Una de las salas de la exposición.

 
  

EL COLOQUIO CERVANTINO INTERNACIONAL

El Museo Iconográfico del Quijote da sede al Coloquio Cervantino Internacional, seminario (o institución) de escritores, investigadores, académicos y promotores culturales cuyas actividades se orientan a la actualización y vigencia de los estudios relacionados con la obra de Miguel de Cervantes en general, pero muy especialmente con Don Quijote de la Mancha. Así, por ejemplo, en 2018, año en que se celebró la XXVIII edición, el tema que se desarrolló tuvo como centro de interés “La literatura mexicana de la época de Cervantes”. Estas actividades vienen realizándose desde hace ya casi tres décadas y tienen como finalidad reafirmar el eslogan de que “En Guanajuato seguro vives a Cervantes”.

  

CAPITAL CERVANTINA DE AMÉRICA

En 2005, por declaratoria de la UNESCO, Guanajuato se convierte en la Capital Cervantina de América. Los motivos para extender este título los expone Fernando Redondo Benito, presidente del Centro UNESCO Castilla-La Mancha, en un escrito personal a Eulalio Ferrer Rodríguez, presidente de la Fundación Cervantina, el que detalla «por la protección, elevación, estudio y promoción de la obra El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha en América, por la creación del Museo Iconográfico del Quijote y el Centro de Estudios Cervantinos, todo ello por la coincidencia en los programas, trabajos y actividades con los objetivos e ideales de la UNESCO».

Con motivo del evento, Cristina Barros, embajadora de España en México, sostuvo: «Este año del IV Centenario del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha bien podría ser para México y España un paso seguro para hacer de la lectura la gran aventura colectiva».

Por el interés y esfuerzo que desplegó en el logro de este meritorio fin, merece especial mención el Maestro Enrique Ruelas, fundador de la Escuela de Teatro en la Nacional Preparatoria y del Teatro Universitario Guanajuato, que puso los Entremeses cervantinos en las calles de la ciudad y llevó a todo el pueblo la obra del este genio de las letras.

  
 

 
 

Museo Iconográfico del Quijote de Guanajuato (México). Sala de exposición iluminada con luz natural.

 
  

EULALIO FERRER RODRÍGUEZ

Eulalio Ferrer Rodríguez había nacido en Santander, Cantabria, el 26 de febrero de 1920, en el seno de una familia humilde; su padre fue linotipista y su madre, ama de casa. Estudió en el colegio de los Salesianos y luego en la Escuela Laica de Magallanes. De ideología izquierdista, a los 16 años era secretario local de las Juventudes Socialistas de su ciudad. Sublevado el general Franco contra la II República en julio de 1936, Eulalio Ferrer se alista en el Ejército republicano, logrando ser, con tan solo 19 años de edad, el capitán más joven que participaba en la contienda civil española. Convencido de la inminente e inevitable derrota de la República, Ferrer pasa los Pirineos hacia Francia, en donde, al igual que muchos otros compatriotas, es internado en el campo de concentración de Argelès-sur-Mer, centro de internamiento de refugiados próximo a la localidad del mismo nombre, a orillas del Mediterráneo, en el departamento de Pirineos Orientales, del que saldrá unos meses después para exiliarse en México.

Pero ¿dónde y cuándo nació esa pasión cuasi obsesiva del expatriado Ferrer por la obra universal de Cervantes? En una entrevista que le realizó la periodista Fabiola Palapa Quijas para el rotativo mexicano “La Jornada” el 5 de noviembre del 2007, Eulalio Ferrer cuenta: «Cuando entré al campo de concentración de Angelès–sur-Mer, en Francia, como exiliado que perdió la Guerra, un miliciano me ofreció un libro a cambio de una cajetilla de cigarrillos; llevaba una que me habían dado al pasar la frontera y yo no fumaba; entonces, la cambié por el libro. Lo metí a la mochila y entré al campo de concentración, donde no había bancos, ni nada; había que dormir sobre la arena y mi almohada era la mochila. Al día siguiente, al sacar el suéter que llevaba para abrigarme porque hacía mucho frío, vi que el libro era Don Quijote de la Mancha, la edición de Calleja de 1912. Imagine a un muchacho de 19 años leyendo todos los días a Don Quijote como único libro y con una obsesión casi religiosa, porque todo lo idealizaba. Veía a la gente en el campo, que eran como 80 mil personas, y decía, ahí va Don Quijote, este es Sancho Panza, y ese es el Bachiller. Era ya una obsesión. Esa lectura quedó como una marca de conciencia».

Eulalio Ferrer llegó a México en 1940, y a partir de 1970 comenzó a adquirir ejemplares del Quijote, así como pinturas, dibujos y artesanías del “Caballero que luchó contra los molinos de viento”. «Fui adquiriendo y coleccionando Quijotes —continúa en la entrevista de Fabiola Palapa—; fue un sueño reunirlos, como ha sido un sueño sobrevivir, pero faltaba otro sueño, el más importante de mi vida, corresponder a la generosidad de México, y pensé: ¿qué mejor que El Quijote?, símbolo de mi ideal de libertad, para que, en nombre de los exiliados españoles, lo reciba México como testimonio de gratitud. La casa, pletórica de Quijotes, se convirtió en un Museo que se instaló en la ciudad de Guanajuato».

  
 

 
 

Museo Iconográfico del Quijote de Guanajuato (México). Sala expositora con el tema monográfico del busto de Don Quijote.

 
  

El Museo Iconográfico del Quijote es el único entre los más de 45 mil centros que existen en el mundo, dedicados a Alonso Quijano (o Quijada), señor de Villagarcía de Campos (pueblo imaginario). Ferrer donó al espacio museístico los 1 000 ejemplares del Quijote que había logrado reunir hasta el momento para darle un ambiente literario al recinto, que ya contaba con el visual y el artístico. Una cosa es cómo se lee en el museo, cómo se lee El Quijote, y otra es cómo se ve al Quijote representado a través de los grandes pintores y, sobre todo, del arte popular. Los chinos se apropian de su figura y lo hacen chino, los japoneses y los polacos hacen lo mismo con el “Caballero de los Leones”.

«Pero México convierte al Quijote en una figura mística. De las diferentes interpretaciones del Quijote, la mexicana se distingue por su misticismo, eso lo revela la frase de una señora, que, cuando se inauguró el Museo, me dijo: «Muchas gracias por haber traído a Guanajuato a nuestro señor Don Quijote»; esto tiene que ver con la visión mística que da la pintura y la imagen», dijo Eulalio Ferrer, quien fallecería el 25 de marzo del 2009 en México, D.F., hoy Ciudad de México.

Tres meses después de su fallecimiento, la Revista Mexicana de Comunicación publica una entrevista, por entonces todavía inédita, que le había realizado el Maestro Roberto Silva Corpus, en la que Eulalio Ferrer Rodríguez explica ampliamente el sentido que el Museo tiene para él:

«El Museo Iconográfico del Quijote es una ofrenda de gratitud a México, por la hospitalidad que nos brindó a quienes luchamos por la República Española y perdimos la batalla. Tuvimos que encontrar un país único que nos abrió las puertas de par en par a los exiliados españoles. (…) Reflexionando sobre qué podía yo hacer (esto fue un pensamiento casi terrible desde que empecé a tener recursos), (…) pensé en un personaje incuestionable, en el personaje que identifica nuestra lengua, que nos une a todos los pueblos de habla española y que, además, representa un concepto ideal del tiempo y de la vida, la imaginación: un instrumento del idealismo: Don Quijote de la Mancha».

Según el entrevistador, Eulalio Ferrer dijo lo anterior mientras observaba la figura de hierro del Quijote que resaltaba en una mesa contigua de su biblioteca.

A la salida del Museo hay un lienzo monumental del pintor Antonio Rodríguez, titulado: “Don Quijote en el exilio”. Porque, sin lugar a dudas, Eulalio Ferrer Rodríguez lo fue. Mi homenaje en este poema de mi autoría a “El Quijote en Guanajuato”:

  
 

 
 

Eulalio Ferrer Rodríguez, exiliado español afincado en México, fue mecenas de numerosos proyectos culturales como el Coloquio Cervantino Internacional, el Centro de Estudios Cervantinos de Guanajuato y el Museo Iconográfico del Quijote, sin duda el más importante de todos, ubicado también en la ciudad de Guanajuato e inaugurado en noviembre del 1987.

(Imagen: fundacioncervantina.org)

 
  

EL QUIJOTE EN QUANAXHUATO

  

Va el Caballero andante

con su raudo cabalgar

montado en su Rocinante

y su fiel escudero atrás.

  

Entrando ya a Guanajuato

espera a su amor hallar.

Este guerrero sin par

ícono de la hispanidad

lo mejor de la esencia humana

siempre representará.

  

Rumbo al Callejón del Beso

deseando encontrar allá

a su amada Dulcinea

serenata cantará

lo acompañará el Mariachi

para enamorarla más.

  

Esa mezcla extraordinaria

de donjuanismo español

con música mexicana

seguro le ayudará

al Caballero de los Leones

para apuntalar más

a la férrea hermandad

entre Castilla-La Mancha

y Quanaxhuato capital.

  

  

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* NOTA del AUTOR

El término Guanajuato procede de Quanaxhuato, nombre de lugar perteneciente a la lengua purépecha (tarasca o michoacana) que se compone de las palabras quanas, que significa ‘ranas’ y huato, ‘algo montuoso’, en la que to es un sufijo con el valor de ‘lugar donde abunda algo’. Por consiguiente, quanashuato significa “lugar montuoso de ranas” o “donde abundan las ranas“. El paso del tiempo ha transformado quanashuato en quanaxhuato, que, por último, se ha fijado en Guanajuato.

  
 

 

  

  

  

    

Washington Daniel Gorosito Pérez (Montevideo, Uruguay, 1961). Periodista, poeta, ensayista y conferenciante. Catedrático de Universidad y columnista de análisis internacional y asuntos de defensa en periódicos de México, Uruguay, Argentina y Ecuador. Su labor literaria ha sido reconocida con diversos galardones provinciales, nacionales e internacionales.

Ente los últimos concedidos destacan el Premio Concurso de Cuentos “Líbano” y el Premio Concurso de Poesía “Profesor Nassime Hanna Nasser”, ambos otorgados en 2010 por la Sociedad Libanesa del Uruguay. Recientemenete, ha logrado un tercer lugar en el V Concurso Literario de Poesía y Narrativa “Espacio Mixtura 2016”.

En su repertorio como escritor hay que destacar los ensayos históricos Fray Bartolomé de las Casas: Un Quijote en América (1993) y José María Luis Mora, con su pensamiento cambió la Historia (1994), y los ensayos literarios Sor Juana Inés de la Cruz: Sin Tiempo en los Tiempos (1998) y Análisis de la obra Poética del Escritor José Gorosito Tanco (2001). Es autor también de diversas obras de creación, entre cuyos últimos títulos publicados cabe citar Palabras Perdidas (2002) y Letras Dispersas (2003).

Ha participado como colaborador en antologías varias, como Así Cantan los Poetas (Tomo 1, 2006) y Antología de Microcuentos (Universidad Iberoamericana León e Instituto Cultural de León, México, 2009), entre otros títulos.

Es miembro de la Unión Católica Internacional de la Prensa (UCIP), Poetas del Mundo y Red Mundial de Escritores en Español (REMES).

    

    

GIBRALFARO. Revista de Creación Literaria y Humanidades. Publicación Trimestral. Sección 3. Página 14. Año XIX. II Época. Número 106 EXTRA. Enero-Junio 2020. ISSN 1696-9294. Director: José Antonio Molero Benavides. Copyright © 2020 Washington Daniel Gorosito Pérez. © Las imágenes se utilizan exclusivamente como ilustraciones del texto, y han sido tomadas, a través del buscador Google, de la página digital "La Alcazaba" (https://www.mentideroliterario.es/...), de un artículo con el mismo título y del mismo autor. Cualquier derecho que pudiese concurrir sobre ellas pertenece a su(s) creador(es). Depósito Legal MA-265-2010. © 2002-2020 Departamento de Didáctica de las Lenguas, las Artes y el Deporte. Facultad de Ciencias de la Educación. Universidad de Málaga & EdiBez. Ediciones Digitales Bezmiliana. Calle Castillón, 3, Ático G. 29730.  Rincón de la Victoria (Málaga).

    

    

     

 

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