JULIO-SEPTIEMBRE 2019

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LAS COMPOSICIONES POÉTICAS LLAMADAS 'LETANÍAS'

   

  

Por  Antonio García Velasco

   

   

SON VARIAS LAS definiciones que nos proporciona el DRAE del término ‘letanía’: 1. f. Rel. Oración cristiana que se hace invocando a Jesucristo, a la Virgen o a los Santos como mediadores, en una enumeración ordenada. 2. f. Rel. Procesión que se hace regularmente por una rogativa cantando las letanías. 3. f. coloq. Lista, retahíla, enumeración seguida de muchos nombres, locuciones o frases. 4. f. coloq. Insistencia larga y reiterada. No vengas con esa letanía. Ninguna se refiere a la composición poética que con tal nombre escribieron algunos autores. En este sentido, el de composición poética, se ha de definir ‘letanía’ como poema consistente en proponer un elemento y proporcionar una serie de definiciones metafóricas del mismo. Sírvanos de ejemplo la “Letanía de la noche”, de Emilio Prados, en la que el poeta define la noche como “rosa negra / con estambres / de estrellas; tintero de poetas; parra embrujada; colmena abierta; nido de garzas; manzana hueca; colcha de desposadas; jardín de adormideras; libro sin hojas; diván de leyendas… El procedimiento consiste en repetir el término “noche” y yuxtaponer al mismo la definición metafórica: “Noche, / estanque de mil ranas. // Noche, / abanico de rueda. // Noche, / catedral sin campana. // Noche, / reloj sin esfera. //… En algún momento de la larga “retahíla”, cambia el tono: “Quiero entrar en tu huerto, / noche, / adormece a tus guardas, / apaga la linterna de la luna, / encierra tus arañas / y dile al búho que me guíe / por tu espesa enramada”. Para continuar: “Noche, / puente de espectros. // Noche, / jaula de luceros. // Noche, / dalia marchita. // Noche, / esposa del desierto…”.

Si atendemos a las definiciones del diccionario, la recogida como coloquial, “Lista, retahíla, enumeración seguida de muchos nombre, locuciones o frases”, es la que más se acerca, al menos en la forma, a la definición como composición poética. Las letanías como oraciones tienen en común con las letanías coloquiales y con las literarias la repetición de algún elemento, ya sea el ruego, la petición o el objeto o tema de la definición metafórica.

En la actualidad, no abundan las composiciones poéticas llamadas letanías. Posiblemente tampoco en épocas anteriores. No obstante, resulta un juego apasionante, un ejercicio de creación e imaginación el proponer la “retahíla” de definiciones de un tema, elemento o asunto. También resulta “divertido” y sorprendente confiar las definiciones a un programa informático como HESCREA[1] (Herramientas de Escritura CREAtiva). Esta aplicación admite que le digamos un tema y nos dará una serie de definiciones, más o menos acertadas, admisibles, rechazables, absurdas, sugerentes, metafóricas. Nos las da en grupos de veinte definiciones, pero de veinte en veinte podemos alcanzar números inabarcables, hasta la saciedad.

Le propuse a HESCREA la “composición” automática de una letanía con el tema “Política”. El resultado fue el siguiente:

 “La calzada matinal, / política. // Vuestro frío turismo, / política. // Esta ilusión pobre, / política. // Varios salvajes túneles, / política. // Aquellos totales contactos, / política. // Algunas peores delegadas, / política. // La charlatana cerca, / política. // Vuestros reales trasgos, / política. // Tu vulgaridad peor, / política. // Vuestras palizas posibles, / política. // Una dulce zulla, / política. // Vuestros papeles rojos, / política. // Estas horas azules, / política. // Vuestras volteretas sociales, / política. // Muchos torcidos yesones, / política. // Estas nadas sociales, / política. // Muchas piedras innegables, / política. // Todos los autos felices, / política. // Mis siguientes desarrollos, / política. // Mis charlatanas estaciones, / política”.

Sin duda alguna, las definiciones son sugerentes y, en ocasiones, acertadas, dentro de su significación ambigua y, por consiguiente, poética y de valor metafórico. Me sorprende la definición “dulce zulla”, en tanto que se llama ‘zulla’ al excremento humano, aunque también a una “planta herbácea, vivaz, de las leguminosas, que sirve de pasto para el ganado”. Con cualquiera de tales acepciones, la política como “dulce zulla” puede considerarse un acierto expresivo. En el primer caso, porque los beneficios que recibe el político le saben dulces, pese a provenir, en ocasiones —siempre el beneficio de la duda y la presunción de inocencia—, del fango más innombrable y escatológico. En el segundo, en tanto que los políticos ofrecen con frecuencia a su “amado” pueblo un pasto herbáceo y vivaz que a los adeptos resulta dulce y satisfactorio: recordemos, si no, la cara de los asistentes a un mitin.

La política puede cavar “salvajes túneles”, proporcionar “palizas posibles” —y no solo en dictaduras—, torcer yesones, levantar piedras innegables, aunque después se caigan y nos aplasten a todos bajo una crisis descompasada. Una ilusión pobre para el pobre que en los políticos confía. Nos despierta la política —“calzada matinal”— a golpe de boletín informativo. Nos ofrece “papeles rojos”, “horas azules” y, también, “nadas o volteretas sociales”, “charlatanas estaciones”, “peores delegadas” y “reales trasgos”, sobre todo trasgos, duendes o “niños” vivos y enredadores. También “tu vulgaridad peor” es política, como aquellos “autos felices” que algunos cargos tuvieron a bien proporcionarse desde el poder que se les había otorgado.

Mañana, cuando le diga a HESCREA que me proporcione otra letanía sobre “política”, dará, tal vez, definiciones opuestas, complementarias, redundantes o, acaso, incompresibles como resulta, a veces, la propia política.

  

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NOTA del AUTOR

1 La aplicación informática HESCREA es original del autor de este artículo. Actúa como el monitor o director de un Taller Literario: sugiere, propone, realiza cómputos silábicos, permite consultar un diccionario de más de treinta mil entradas (consultas directas, ortográficas, en definiciones, palabras que terminen o comiencen con una determinada secuencia de letras…), escribe composiciones poéticas o de multicuentos, permite guardar las creaciones, etc.

   

 

 

   

   

      

     

Antonio García Velasco (Fuente Piedra, Málaga). Escritor, ensayista y articulista. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Oviedo y Doctor en Filosofía y Letras (Sección de Filología Hispánica) por la Universidad de Málaga. En la actualidad es Profesor Honorífico de la Universidad de Málaga y miembro de la Asociación Andaluza de Críticos Literarios. Ha cultivado la lírica, la narrativa (novela y cuento), el ensayo y programas de informática para la docencia de la lengua y la literatura.

Entre sus obras de creación lírica figuran los poemarios Fuego sordo (1975), Marchamar andalusí (1977), Se rompe hasta la vida cotidiana (1980), Des(h)echa la ciudad (1980), Ulises desangrado (1982), Demonolatrías (1985), Amor compiuter (1987), El libro olvidado (1988), Escritos dadaístas o la eficacia y operatividad del lenguaje C (1990), Un libro para el gozo (1994), Inter-nos (1994), Lejano siglo XX (1997), Psilocibina (1998), Las heridas de amor (1999), Altos vuelos (2000), Una carta de amor (2002), Infinito mar que es el vivir (2003) y Hojas ustibles (2005).

De los títulos de su obra en prosa (novela y cuento), cabe citar Altos vuelos (2000), Una carta de amor (2002), Infinito mar que es el vivir (2003), Hojas ustibles (2005), Amores y tiempos. Relatos (2014), Lejano siglo XX. Novela de ciencia y ética ficción (2014), Cajón de sastre. Objetos animados 1 (2015), Profesor de poesía (2016), Fábulas de reencarnación (2016), Memorias de mi eterna llamarada (2016), El pueblo de los misterios. (Trilogía del misterio) (2017) y Un dilema de amor. Mucho más que un dilema de amor ha de resolver Gustavo, el personaje de esta historia (2018) Homo Vampyrus. El eslabón supremo en la cadena trófica (2019).

De sus ensayos y libros metodológicos hay que mencionar el Método de comentario de textos y Comentario a “Los pedazos del sonido”, poema de Francisco Peralto (1978), Método de comentario de textos. Teoría y práctica (1986), Enunciado, estructura, reescritura y función (1994), Estudios filológicos con procedimientos informáticos: desarrollo, aplicabilidad y rendimiento de programas en ordenadores personales (1996), Poética (1994), Propuestas metodológicas para el conocimiento de la obra literaria (Ensayos sobre literatura española actual) (1996), Análisis de la poesía de Antonia López García (con procedimientos de estilísticas computacional) (1998), Un príncipe encantador (Cuento para niños y niñas de hasta 99 años), que incluye un disco con programa de actividades y pasatiempos (1998); Las cien mil palabras de la poesía de Lorca (1999); Búhos del 98. Sobre ideas y literatura de la Generación del 98 (1999), La mujer en la literatura medieval española (2000), La poesía de Emilio Prados. Estudio y valoración (2000), La poesía de Luis Cernuda. Estudio y valoración ante su centenario (2005), El lenguaje de los cuentos infantiles (2005) y 30 poetas andaluces actuales. Vocabulario y recursos (2005).

Ha colaborado en antología líricas y ensayísticas, como Poesía andaluza en libertad. (Una aproximación antológica a los poetas andaluces del último cuarto de siglo) (2001), Poesía en los barrios (2001), Poemas escritos a la vera del mar (2004), Estudio y reflexiones sobre la Educación social (participa como coordinador y autor de un capítulo) (2004); Alcazaba. I Muestra de poesía actual en Málaga, que incluye un CD con la antología poética “Bajel navegando por la poesía actual en Málaga” (2005), Poemas escritos a la vera del mar (2004), Ensayos sobre Albert Camus. Clásicos del Siglo XX, 1 (2015), Ensayos sobre Antonio Machado. Clásicos del Siglo XX (2017) y Ensayos sobre Blas de Otero. Clásicos del Siglo XX, 2 (2017).

Como profesor interesado en la aplicación de la informática a la docencia, ha desarrollado programas de ordenador para la enseñanza de la lengua y la literatura, entre los que cabe mencionar Analizador, Métrica, Cuentos para cuentos, Poética, Adivina adivinanza, 12 viñetas, ATRIL-e, Secuencias, ATRIL2-e, HESCREA (Herramientas de Escritura Creativa), Comentario, CreaEjercicios, CreaDominós, SopaLetras y Bajel: Navegando por el cuento de Cencienta, entre otros. Merece especial mención Bajel: Navegando por la Literatura actual en Andalucía, que fue distinguido con el segundo «Premio Joaquín Guichot» a proyectos educativos.

Ha presentado numerosas comunicaciones y ponencias en diferentes congresos nacionales e internacionales, publicadas luego en las correspondientes actas. Es autor también de más de doscientos artículos sobre temas de literatura, lengua, crítica literaria o didáctica, publicados en prensa, suplementos literarios o revistas especializadas. Ha colaborado como columnista de opinión en el Diario La Torre y el Diario Málaga-Costa del Sol (con su columna “Marinas”) , y en el suplemento dominical de este periódico, Papel Literario, con artículos de crítica literaria. En la actualidad, y dentro de las actividades que organiza ASPROJUMA, coordina y presenta la sección el «Aula de Poesía en la UMA», que tiene como finalidad presentar autores y obras y organizar lecturas de textos selectos.

    

    

GIBRALFARO. Revista de Creación Literaria y Humanidades. Publicación Trimestral de Cultura. Sección 3. Página 11. Año XVIII. II Época. Número 104. Julio-Septiembre 2019. ISSN 1696-9294. Director: José Antonio Molero Benavides. Copyright © 2019 Antonio García Velasco. © La imagen se utiliza exclusivamente como ilustración del texto y ha sido extraída, a través del buscador Google, de una base de imágenes gratuitas. Los derechos de autor que pudieran concurrir sobre la misma pertenecen a su(s) creador(es). Depósito Legal MA-265-2010. © 2002-2019 Departamento de Didáctica de las Lenguas, las Artes y el Deporte, adscrito a la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Málaga & Ediciones Digitales Bezmiliana. Callillón, 3, 3, Ático G, Rincón de la Victoria (Málaga).