CLÍMAX

  

Te encontraré alguna noche en mi desnudez opaca cuando dé el primer grito de placer

y Dios se acuerde del alarido de Adán al ser desarraigado de la tierra.

Adán, ayer rey, a nada.

 

Mis ojos destilarán absenta,

mis labios se restregarán con miel rubia, mientras dejo de creer en el alrededor. Hasta tú puedes llegar a desaparecer.

 

Me arrojaré al surco del Tiempo

donde quedan los cuadraditos angulares de lunas rotas —a la luna anúlala—

en noches como esta, toda de un no sé qué.

 

No me queda voz para clamar auxilio al dolor. Ya no soy yo o tal vez soy el yo más completo. La vida no acostumbra a tanto goce,

por eso dura lo que dura, por eso no es siempre,

 

como tú, tampoco. Ocurre en cada pérdida de virginidad otra vez, con otra persona en otro lugar

en otro juego de luces y sombras,

 

          porque amar es muy diferente a hacer el amor.

    

  

  

   

  

  

DESPEDIDA

  

Se ha apagado la luz del salón y ha oscurecido lentamente. Una foto de cuando niños

y una sombra donde acierto ver algo como tú. La nota escrita como la divina palabra

y, en la boca, el cigarro

que nunca me atreví a fumar.

  

Todo acabó cuando te diste cuenta

de que el agua sabía a flores muertas.

 

Enciendo el cigarro;

intento no toser y espanto el humo y los viejos miedos.

 

El perro, tumbado, me mira

como sabiendo que no regresaré, dándome la oportunidad del hijo pródigo, pero advirtiendo que la cosa no es fácil, que él conoce la calle

y nada es fácil.

 

Una vez contaste el sueño

donde veías a nuestro hijo llorar

          desde lugares fantaseados en las noches

interminables.

  

  

  

   

  

  

TORMENTA DE VERANO

    

«El labio de arriba el cielo y la tierra el otro labio»

MIGUEL HERNÁNDEZ

  

Huele a ti. A tierra mojada. A nube plomiza. A sol deshonrado.

Caen

 

las primeras gotas. Salgo. Las bebo. En cuentagotas caen

como tus besos caían sobre mis labios.

 

Huelo a ti. A agua de estío. A tierra

que desea ser sembrada.

 

Y yo, sin saber si te quiero o no te quiero…

y tú quizás me amas.

 

Me recuerdo contigo. Tus cabellos: estaquillas recién cortadas.

Tu boca: la brisa de un río que desnace.

Tus senos: el viejo limonar, testigo de cuerpos desnudos.

 

          No huele a ti. Me huelo yo y eres tú.

  

  

  

  

  

  

HUELO A VIDA

  

Huelo a vida y esperanza y a desvelos.

Otro año espero estés aquí a mi lado

y volver a ver

 

la tormenta de verano,

 

                        juntos.

  

  

  

  

  

  

MORRIÑA

  

Saltar al vacío con las manos abiertas sangrando plumas. Caer bocarriba en la hoja del sueño perdido de tu libro. Intentar coger el sol, abrazar el aire

con los pies rozando los pies del vacío.

 

No saber el sabor del mar. Correr en los atardeceres de naranja ácida y sombras hacia el horizonte. Contener la pena en los globos de hidrógeno

o en una pompa que aquel niño regaló a la niña de los puños deshilachados.

 

Coger el primer puñado de arena

y pensar que en tus manos está la vida o la muerte del mundo que alguna vez amaste

y no te atreviste a crear, como aquel padre de ningún hijo, valiente y melancólico.

 

Dejarme tocar tu traje blanco, ese que te transparentaba, el que tapó la luz, dando calor a las simientes,

y a las dulzonas flores de los almendros. Cuando sientas esto minuciosamente entonces rozaré tus labios,

porque mis besos ya habrán ido antes hasta allí

          traspasando la alambrada de tu mundo.

  

  

  

                   

  

  

  

       

       

       

Rafael Herrera Ángel (Teba, Málaga, 1988) es licenciado en Filología Hispánica y máster en Formación del Profesorado por la Universidad de Málaga. En 2014 fue profesor adjunto de Literatura Española en Salisbury University (Maryland, EE.?UU.). Desde 2018 desarrolla su labor docente en la enseñanza pública y actualmente es profesor de Lengua Castellana y Literatura en el IES Camilo José Cela de Campillos, donde ha ejercido como jefe de departamento y coordinador de la biblioteca.

Como autor, ha publicado los poemarios Calendario de un extraño (Letras Cascabeleras, 2017), Manuales, teorías y otros problemas (Ediciones Vitruvio, 2020) y El libro de las cosas que pasan (Libros Indie, 2023), además de participar en diversas antologías y colaborar con revistas como “AnMal-Electrónica” y “Gibralfaro”.

Herreral Ángel ha sido premiado en certámenes de poesía y ha intervenido en actividades académicas y culturales vinculadas a la Universidad de Málaga.

   

   

   

GIBRALFARO. Revista de Creación Literaria y Humanidades. Publicación Trimestral. Edición no venal. Sección 2. Página 7. Año XXV. II Época. Número 125. Enero-Marzo 2026. ISSN 1696-9294. Director: José Antonio Molero Benavides. Copyright © 2026 Rafael Herrera Ángel. Diseño y maquetación: EdiBez. Depósito Legal MA-265-2010. © 2002-2026 Departamento de Didáctica de las Lenguas, las Artes y el Deporte. Facultad de Ciencias de la Educación. Universidad de Málaga & Ediciones Digitales Bezmiliana. 29 730. Rincón de la Victoria (Málaga).

   

   

   

     

  

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