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LAS MEJORES GUARIDAS DE LOS SUPERHÉROES

   

Por Antonio Cañestro Heredia

   

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unque parece ser que los estragos de la burbuja inmobiliaria han quedado circunscritos ya a un terrible momento del pasado, y los otros problemas derivados de la crisis perviven, aunque con menor virulencia, no solo en nuestro país sino en toda Europa, encontrar todavía piso es un objetivo que se podría convertir en una auténtica pesadilla para una pareja de estudiantes con la carrera recién terminada, por poner un ejemplo. Pero si para ellos es ya una tarea de por sí bastante complicada, mucho más complicado lo han de tener los superhéroes, esos personajes que buscan un lugar para vivir y mantener a salvo su identidad, en donde guardar sus gadgets, vehículos y demás artículos superheróicos… Si tú eres uno de ellos y ya tienes tu traje y tu equipo de superhéroe, el siguiente paso, para asemejarte a tus ídolos, será encontrar tu propia guarida en la que reponerte de tus heridas. Para ayudarte, la inmobiliaria superheróica Gibralfaro se encarga de recordarte las mejores edificaciones en las que han habitado los superhéroes, para que, si no las puedes comprar, al menos te sirvan para hacer un ejercicio de imaginación.

  

La Mansión Wayne

  

La primera recomendación que encontramos es el hogar de los Wayne, una mansión ubicada a las afueras de la ficticia Gotham, en la villa Bristol. A pesar de que fue construida en 1855 por el magnate del ferrocarril Jerome K. van Derm, no sería habitada hasta el año siguiente, cuando cayó en manos de Solomon Zebediah Wayne, el tatarabuelo de Bruce, y Joshua, su hermano. Desde entonces, la mansión y sus impresionantes torreones han acogido a las sucesivas generaciones de la familia.

Pero, sin lugar a dudas, el que más provecho le ha sacado es su actual habitante, Bruce Wayne, quien no solo ha sabido aprovechar las vastas extensiones de la finca y demás lujos que posee la mansión, sino que también ha tenido el acierto de haber incorporado a sus zonas de habitabilidad gran parte de su subsuelo, ya que si nos acercamos al reloj de pared que heredó de su abuelo y marcamos con las agujas la hora de la muerte de sus padres (exactamente las 10:47 p.m.), este se hará a un lado y nos dejará paso a las cuevas sobre las que se asienta la mansión.

En estas cavidades, Bruce ha encontrado la base de operaciones perfecta dotándola de todo aquello que requiere su cruzada contra el mal. La llamada Batcueva ahonda en la tierra desde los 46 metros sobre el mar hasta los 25 metros bajo este. Todo este espacio de tierra y roca subterráneas ha permitido que, tras sus múltiples remodelaciones debidas a los desastres que la han asolado, Bruce divida la cueva en 7 niveles, todos perfectamente interconectados por un ascensor.

Ubicado sobre la gran roca que parece presidir el espacio del primer subnivel, un potente ordenador permite a Batman, entre otras muchas funciones, acceder a los archivos criminales y controlar toda Gotham gracias a una pantalla extensible de cristal. Bibliotecas, laboratorios, áreas de entrenamiento, almacenes… la Batcueva se encuentra preparada para todo y con todo, pero si hay algo que destaca, son las exposiciones que adornan el habitáculo con los innumerables trofeos que guarda Batman como resultado de sus enfrentamientos contra los villanos, los diferentes trajes que Batman ha ido acumulando durante su extensa carrera y los vehículos que usa para sus desplazamientos.

Y si esto no te convence de que estás ante la mejor opción porque la compañía de los murciélagos pardos norteamericanos que pululan por la gruta no te satisface, no te preocupes, pues hay otros habitantes más sociables en la mansión, como Alfred Pennyworth, el mayordomo de los Wayne desde hace varias generaciones. A pesar de su engañosa fachada de caballero inglés, este erudito exactor se ha convertido en el más fiel ayudante del Caballero Oscuro, ya que sus habilidades le permiten desde guardar la mansión durante las múltiples ausencias de Bruce, sanar sus heridas más difíciles o saciar su hambre tras una dura noche de patrulla. Mucho menos locuaz es el perenne habitante de la Batcueva, Harold, un genio electrónico desfigurado que vive y trabaja en la caverna ocupándose del mantenimiento de todo su sofisticado equipo.

Y si la lejana ubicación de la mansión Wayne supone un problema para ti, no te preocupes: estratégicamente espaciadas entre sí, Batman tiene ubicadas diferentes Batcuevas alrededor de todo el mundo, que él utiliza como cobijo cuando se ve obligado a salir a investigar fuera de Gotham. Por ejemplo, la Batcueva que existe en España se encuentra bajo el Museo Nacional de Arte de Cataluña.

  
                                       
  

 

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