N.º 65

ENERO-FEBRERO 2010

16

  

  

   

   

   

   

   

CLAYTON MOORE, ALWAYS

   

Por  Manuel Collado Luque

   

   

C

layton Moore (1914-1999) fue el actor que inmortalizó, en los primeros años de una aún balbuceante televisión, a un personaje que es, sin duda alguna, uno de los iconos más populares del imaginario norteamericano: El Llanero Solitario (The Lone Ranger), personaje creado por el productor George W. Trendle y del escritor Frank Striker.

  

  

  

  

     

     
  

El ‘Llanero Solitario’, un misterioso enmascarado que dispara balas de plata, únicamente para herir, no para matar, y que, a lomos de su fiel caballo blanco Silver y en compañía inseparable de Toro, forjará toda una leyenda en el lejano Oeste americano.

 

 

 

  

 

El Llanero Solitario es la historia de John Reid, un ranger de Texas, el único de un grupo de seis agentes que sobrevive a una emboscada perpetrada por unos bandidos. Reid es encontrado por Toro (‘Tonto’, en el original, de ahí la adecuada modificación al castellano del nombre), un indio Pottawattomie que fue amigo de la infancia de Reid. Gracias a las curas prodigadas por Toro, el ranger sana por completo y, tras reflexionar durante su duro proceso de curación, le confiesa a su amigo indio que ha decidido encauzar una nueva vida dedicada a proteger al inocente y a combatir cualquier tipo de delincuencia que alterase el aún salvaje Oeste. Para ello, entierra por completo su vida anterior, en el sentido literal del término, ya que, junto a las tumbas de sus cinco compañeros muertos, clava una sexta cruz, la suya.

A partir de ese momento, John Reid cubrirá permanentemente su rostro con una máscara negra, hecha del chaleco de su hermano, asesinado cuando cabalgaba junto a él al ser víctimas de la emboscada. Toro será ya el único que pueda ver el rostro de un hombre que no conserva nada de su pasado, ni siquiera su verdadero nombre. A partir de ese momento, sólo será conocido como el ‘Llanero Solitario’, un misterioso enmascarado que disparará balas de plata y únicamente para herir, no para matar, y que, a lomos de su fiel caballo blanco Silver y en compañía inseparable de Toro (que siempre se referirá al ‘Llanero’ como ‘Kemo Sabe’ (‘Fiel Amigo’), forjará toda una leyenda en el lejano Oeste americano.

La serie de televisión se inició en 1949 y permaneció hasta 1957, con un total de 221 episodios de media hora de duración, distribuidos a lo largo de cinco temporadas. La última se rodó en color. El ‘Llanero’, además, protagonizó dos películas para el cine: The Lone Ranger (1956) y The Lone Ranger and the Lost City of Gold (1957), ambas con Clayton Moore en el papel principal.

Clayton Moore había sido elegido para el papel tras su destacado trabajo en un serial (episodios breves que precedían a las películas en el cine, cada uno de los cuales duraba unos quince minutos y se continuaban tras dejar en suspense al espectador) titulado Ghost of Zorro (El Fantasma del Zorro), de 1949, que mantenía características del legendario personaje hispano creado por Johnston McCulley. El productor de The Lone Ranger, George W. Trendle, se fijó en Moore y le invitó a protagonizar la serie. Moore aceptó de inmediato y la leyenda comenzó.

     
     

  

El productor de The Lone Ranger, George W. Trendle, se fijó en Moore y le invitó a protagonizar la serie. Moore aceptó de inmediato y la leyenda comenzó.

   

Sin embargo, esta leyenda quedó ennegrecida cuando Moore fue sustituido en la tercera temporada por John Hart. Los productores argumentaron que Moore solicitó un aumento en sus emolumentos y fue despedido. El actor siempre negó esas pretensiones, alegando más bien que a Trendle no le gustaba la interpretación que él hacía del Llanero.

John Hart era un buen actor, pero no gozó del favor del público. La simbiosis que Moore había creado con Jay Silverheels, el actor que interpretaba a Toro, quedó por completo eclipsada con el cambio de protagonista. Al final del quinto año de producción, en 1954, Trendle vendió sus derechos del mismo a Jack Wrather. Éste, de inmediato, restauró a Clayton Moore en el papel principal, y la serie continuó con otros 52 episodios. La serie concluyó en 1957, pero no así la relación de Clayton Moore con el ‘Llanero Solitario’.

A pesar de contar con otras ofertas tras la finalización de la exitosa serie, Moore prefirió seguir vistiendo el atuendo y la máscara del ‘Llanero’, empezando así una longeva trayectoria de apariciones públicas en anuncios de televisión, promociones, visitas a niños enfermos a hospitales, shows, haciendo propios en todo momento los valores humanos que tan famoso habían hecho al personaje, y que quedan compilados en The Lone Ranger Creed (El credo del Llanero Solitario), obra de Fran Striker, cocreador del héroe junto con Trendle.

En 1981 se estrena The Legend of The Lone Ranger, y la Wrather Corporation, dueña de los derechos del personaje, prohibió a Moore que asistiese a cualquier acto público caracterizado como el ‘Llanero’. Éste optó por cambiar su máscara por unas gafas de sol, pero no dejó sus intervenciones. La película resultó un rotundo fracaso y Wrather devolvió, tras previo juicio, a Moore su máscara, como si pretendiera así resarcir la negra broma que le jugó el destino al intentar obviar en su film (en el que sí aparece John Hart, por cierto) al hombre que tanto había hecho por el personaje.

La trascendencia que logró forjar Moore al ligarse íntimamente a tan legendario héroe tanto en la radio, las novelas y la televisión le fue reconocida en 1987 cuando, en una brillante estrella de mármol, quedaron inmortalizados para siempre su nombre junto al de su personaje en el Hollywood Walk of Fame. Es el único caso en tan famoso paseo en que un actor figura con el personaje de ficción que tan magistralmente interpretó.

     

     

Para los aficionados al ‘Llanero’, Clayton Moore siempre será El Llanero Solitario.

 
   

La muerte sorprendió a Moore antes del comienzo del nuevo milenio, el 28 de diciembre de 1999, tras sufrir un ataque al corazón. Vivía cerca de Calabasas, en California, y fue enterrado en el Forest Lawn Memorial Park de Glendale. Con su muerte se marchaba una leyenda de la televisión que dedicó toda su vida a propagar un ideal de nobleza y buenos sentimientos bajo la forma de un héroe enmascarado del Oeste americano.

Para los aficionados al ‘Llanero’, Clayton Moore siempre será El Llanero Solitario, y ningún próximo proyecto de superproducción hollywoodense —como parece ser que está realizándose en estos momentos— va a conseguir que aquellos que conocieron a Clayton Moore en sus tiempos dorados como los que lo han hecho con posterioridad olviden a tan extraordinario actor. Moore ha sido uno de esos escasísimos casos que, con su bien hacer y generosa labor, ha logrado que su personaje trascienda la pantalla del televisor a un modelo digno de ser imitado. Los aficionados al ‘Llanero’ le debemos mucho, y, por eso, hemos de recordarle siempre.

Para finalizar este pequeño y personal homenaje a la figura de Moore, os dejo con una evocación del instante en que le concedieron su estrella en el Walk of Fame de Hollywood, un especial momento en el que los que seguimos entonces con fervor al personaje, no podemos evitar sentirnos algo emocionados... Estoy seguro de que todos aquellos que seguís con entusiasmo a un determinado héroe sobre todos los demás que os han cautivado a lo largo del tiempo, entendéis perfectamente una cosa así, ¿verdad?

   

   

 

    

Manuel Collado Luque, alias Clayton (Cádiz, 1972). Sempiterno aprendiz de escribidor y obrero constante de las letras, con más desatino a la hora de expresarse de lo que le gustaría. Precoz entusiasta de la maravillosa fusión entre texto y dibujo, conocida como tebeo (o cómic), amén de cinéfilo empedernido, sin importar género o año, siempre que la calidad o el divertimento, según la ocasión, predominen. Ocasional lector de toda clase de novelas, con predilección por los autores nacionales. Ganador del primer Concurso Literario de la Escola d'Adults de Badia del Vallès y participante, asimismo, en el Premi Víctor Mora de Narrativa Breu, en lengua catalana. Desde 1992, vive en Catalunya y, desde finales del 2009, nos da a conocer sus opiniones sobre la producción tebeística mundial, el cine, la televisión y otras discutibles pasiones suyas a través del blog “THE LONE FREAKER”. Muy recomendable su visita.

    

    

GIBRALFARO. Revista de Creación Literaria y Humanidades. Publicación Bimestral de Cultura. Año IX. Número 65. II Época. Enero-Febrero 2010. ISSN 1696-9294. Director: José Antonio Molero Benavides. Copyright © 2010 Manuel Collado Luque. © 2002-2010 Departamento de Didáctica de la Lengua y la Literatura. Facultad de Ciencias de la Educación. Universidad de Málaga.

    

    

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