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“La enseñanza que deja huella no es
la que se
hace
de cabeza a cabeza, sino de corazón a
corazón.”
H. G. HENDRICKS
“Los niños deben ser educados no para
el presente,
sino para una condición futura.
Posiblemente
mejorada,
de manera que se adapte a la
idea de
humanidad
y al destino de hombre.”
EMMANUEL KANT
“El porvenir está en manos del
maestro de
escuela.”
VICTOR HUGO
a sociedad española ha experimentado
en las
últimas
décadas una
intensa
transformación
y
modernización.
La
democracia,
el gran
desarrollo
económico,
el proceso
de
integración
europea, la
influencia
de la
inmigración
y la
adopción de
nuevas
formas de
cultura,
hábitos y
valores han
producido
cambios
sociales de
gran
envergadura
que han
afectado
directamente
a los
planteamientos
educativos,
a las
aspiraciones
formativas
de los
alumnos y
sus
familias, a
la labor de
maestros,
profesores y
administraciones
y a las
expectativas
que tiene la
sociedad
española
acerca de lo
que la
educación
puede y debe
ofrecer.
El desarrollo reciente de la
educación en
España se
caracteriza
por los
continuos
cambios en
la
legislación
vigente, a
través de
numerosas
leyes (la
LOECE
primero, la
LODE, la
LOPEG, la
LOGSE y,
actualmente,
la Ley
Orgánica de
Educación
2/2006, de 3
de Mayo).
Estas leyes
han tratado
de adaptar
el sistema
educativo a
la evolución
social y a
las nuevas
necesidades
que se
plantean
actualmente.
Los retos y
las
circunstancias
de la
educación,
en continua
evolución,
siguen
exigiendo
nuevas
soluciones,
en el
convencimiento
que de la
educación
que reciban
los jóvenes
dependen
tanto el
bienestar
individual
como el
colectivo.
El estado de la educación en España
se está
analizando
desde
diferentes
perspectivas
y los
resultados
que las
diferentes
evaluaciones
(PISA, PIRLS,
etcétera)
van
aportándonos
nos indican
que los
sistemas
educativos
deben
mejorar sus
resultados.
Nos
encontramos
en un
período de
transición,
en el cual
podemos
observar
algunos
defectos y
notas
negativas en
el proceso
de enseñanza
y
aprendizaje,
en el nivel
académico
del
alumnado, en
el
desarrollo
de las
competencias
básicas, en
el
rendimiento,
en los
resultados
obtenidos…
Los retos y
las
circunstancias
de la
educación,
en continua
evolución,
exigen
nuevas
medidas y
soluciones.
Uno de los más recientes estudios
desde donde
puede
reflexionarse
sobre el
estado en
que se
encuentra la
educación es
la
aplicación
de las
Evaluaciones
de
Diagnóstico
previstas en
la LOE
2/2006
citada que
se vienen
aplicando en
la Comunidad
Autónoma de
Andalucía
desde el
curso
2006/2007.
Objeto de estudio
Este artículo se encuentra enfocado,
por tanto, a
la Educación
Primaria en
Andalucía,
periodo
educacional
que abarca
desde los
seis hasta
los doce
años, siendo
la etapa
educativa
más
importante
para el niño
o niña, la
cual
condicionará
su
desarrollo
posterior,
formándolo
como seres
responsables
dentro de
una sociedad
y una
cultura
concreta.
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El
estudio se ha realizado sobre las
com-petencias
en
comunicación
lingüística
y
matemáticas, ejes del proceso de enseñanza y aprendizaje en la etapa de la Educación Primaria, y básicas para el aprendizaje de las demás áreas de conocimiento. |
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La LOE 2/2006, en su título IV,
recoge la
necesidad de
desarrollar
pruebas de
evaluación
basadas en
competencias,
previendo
los
mecanismos
de
evaluación
correspondientes
del sistema
educativo.
En nuestro
estudio, nos
centraremos
en las
Evaluaciones
de
Diagnóstico
que, al
finalizar el
segundo
ciclo de
Educación
Primaria
(4.º),
realizarán
todos los
centros de
las
competencias
básicas
alcanzadas
por su
alumnado en
comunicación
lingüística
y en
matemáticas.
Las mencionadas pruebas están
reguladas en
Andalucía
por la Orden
de la
Consejería
de Educación
de 28 de
Junio de
2006 y,
según se
indica en la
misma,
tienen “una
doble
finalidad
diagnóstica
y formativa,
a fin de
proporcionar
información
relevante a
todos los
agentes
educativos
en la que
basar las
medidas
necesarias
para mejorar
la calidad
de la
educación y
promover su
mejora.
El objetivo de este artículo es
reflexionar
sobre los
datos que se
van a
presentar,
que recogen
el avance de
la
Consejería
de Educación
sobre los
resultados
de la prueba
de
diagnostico
del curso
2006/2007 en
Andalucía
para alumnos
de Educación
Primaria, y
que nos van
situar en el
punto de
partida para
poder llevar
a cabo
acciones de
mejora y la
aplicación
de nuevos
proyectos,
estudios y
medidas
necesarias.
El estudio se ha realizado, como
venimos
diciendo,
sobre las
competencias
en
comunicación
lingüística
y
matemáticas,
ejes del
proceso de
enseñanza y
aprendizaje
en la etapa
de la
Educación
Primaria, y
básicas para
el
aprendizaje
de las demás
áreas de
conocimiento.
En las
citadas
pruebas,
según los
datos
ofrecidos
por la
Consejería,
han
participado
un total de
4.020
alumnos de
5.º de
Primaria, y
un total de
200 centros
repartidos
equitativamente
y de forma
aleatoria
por toda
Andalucía,
como muestra
del número
real de
alumnos
(89.940) y
de centros
(2.397)
existentes
en Andalucía
en el curso
académico
2006/2007.
Resultados
Tras los resultados obtenidos en esta
prueba de
diagnóstico,
podemos
tomar como
nota
significativa
la
heterogeneidad
del nivel en
la
competencia
lingüística
y
matemática,
apareciendo
distintos
niveles de
desarrollo:
A)
Competencia
Lingüística
1.º nivel:
10,32% de
los
evaluados o
analizados.
Presentan un
importante
déficit en
cuanto al
desarrollo
de
competencias
de
comunicación
lingüística,
que impide
al sujeto
aplicarlas
para
responder
con acierto
a diferentes
situaciones
escolares o
cotidianas.
2.º nivel:
13,11%.
Competencias
deficitarias,
aunque con
incipiente
desarrollo.
Su
aplicación
permite al
sujeto
responder
con acierto
parcial a
algunas
situaciones
en las que
se
desenvuelve.
3.º nivel:
21,63%.
Competencias
claramente
mejorables.
Desarrolla
parcialmente
algunas de
ellas, como
extracciones
de
información,
elaboración
de síntesis
incompletas,
respeta
algunas
normas
ortográficas...
4.º nivel:
27,39%.
Desarrollo
aceptable de
bastantes de
los
elementos,
aunque
todavía
presenta
algunas
deficiencias
objeto de
corrección,
como en la
producción
de textos,
cohesión
sintáctica,
manejo del
vocabulario,
dificultad
para
interpretar
y analizar
determinados
textos...
5.º nivel:
21,88%. Buen
desarrollo
de las
competencias.
Comprende el
sentido
global tanto
de textos
orales como
escritos,
reconoce lo
más
relevante,
maneja
vocabulario
básico,
resume
textos
sencillos,
realiza
narraciones,
sencillos
comentarios
de
valoración...
6.º nivel:
5,67%. Alto
desarrollo
de las
competencias
en los
ámbitos de
la
comprensión
oral y
escrita, y
la expresión
escrita. En
este nivel
se encuentra
el alumno
que aplica
las
competencias
adquiridas
de manera
brillante y
creativa.
B)
Competencia
matemática
1.º nivel:
11,09% de
los
analizados.
Importante
déficit en
cuanto al
desarrollo
de las
competencias
matemáticas,
que impide
al sujeto
aplicarlas
para
responder
con acierto
a las
diferentes
situaciones
escolares o
cotidianas.
2.º nivel:
17,26%.
Competencias
deficitarias,
aunque
presenta un
incipiente
desarrollo
de las
mismas.
Permiten al
sujeto
responder
con acierto
parcial a
algunas
situaciones
en que se
desenvuelve.
3.º nivel:
20,78%.
Utiliza
formas
adecuadas
para
representar
la
información.
Cierta
capacidad
para
plantear
problemas
traduciendo
situaciones
reales a
esquemas
matemáticos,
pero
ejecución
incorrecta
de las
operaciones
de cálculo
implicadas.
Errores en
ordenación
de la
información
a través de
procedimientos
matemáticos.
4.º nivel:
22,37%.
Nivel
aceptable,
aunque con
déficit.
Ordena
información
de manera
precisa.
Plantea y
resuelve
problemas
traduciendo
los
problemas a
situaciones
de la vida
real.
Selecciona
los datos
adecuados
para
resolver un
problema.
5.º nivel:
18,89%.
Identifica
el
significado
de
información
numérica y
simbólica.
Codifica o
decodifica
en distintos
lenguajes
matemáticos.
Expresa
correctamente
los
resultados y
los
justifica
argumentos
con base
matemática.
6.º nivel:
9,61%. Alto
desarrollo
de las
competencias
en los
ámbitos de
la
organización,
comprensión
e
interpretación
de la
información,
en la
expresión y
en el
planteamiento
y resolución
de
problemas.
Análisis de resultados
Comparando ambas competencias,
podemos
observar
cómo en la
competencia
lingüística
el nivel es
más
homogéneo y
cuantitativamente
superior en
términos
generales,
ya que en la
suma de los
tres
primeros
niveles, el
resultado es
inferior al
de la
competencia
matemática
(45%). Más
de la mitad
de los niños
y niñas de
primaria
(55%),
poseen una
competencia
lingüística
media-alta,
es decir, a
partir del
4º nivel.
El mayor problema es el 45% de los
niños que se
encuentran
en los tres
primeros
niveles.
Este
porcentaje,
en nuestra
opinión, es
muy elevado.
No podemos
permitir que
un
porcentaje
tan alto de
alumnos esté
por debajo
de la media
y no pueda
adquirir un
mayor
dominio de
las
competencias
necesarias.
Otro punto de especial interés es la
escasez de
alumnos que
han
adquirido
una
competencia
lingüística
óptima y
totalmente
desarrollada.
Son muy
pocos los
alumnos que
consiguen un
nivel alto.
En relación con la competencia
matemática,
se han
obtenido
datos
sensiblemente
diferentes a
los
obtenidos en
la
competencia
lingüística.
Existe un
porcentaje
del 50%
(bastante
alto) del
alumnado que
se encuentra
en un nivel
bajo. Llama
la atención
que casi el
30% se
encuentre
dentro de
los dos
primeros
niveles.
Este dato
resulta
desalentador,
pero es el
espejo del
estado
actual en el
que vivimos.
Para no decaer en nuestro ánimo,
comentaremos
que la otra
mitad, el
50%
restante, se
encuentra
enmarcada en
los últimos
tres niveles
en los
cuales hemos
dividido
nuestro
estudio,
apareciendo
un alto
porcentaje
de casi un
20% en el
penúltimo
nivel y de
casi un 10%
en el último
nivel.
Todo ello nos lleva a pensar que el
desarrollo
de la
competencia
matemática
en la
Educación
Primaria
tiene un
proceso
discontinuo
y muy
heterogéneo,
encontrándonos
altos
porcentajes
en cada uno
de los
niveles. Los
niveles de
los alumnos
son muy
dispares,
existiendo
mucha
diferencia
entre unos y
otros dentro
de un mismo
curso.
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El 10,32% de los evaluados o analizados presenta un importante déficit en cuanto al desarrollo de competencias de comunica-ción lingüística. |
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Observando estos datos, y
reflexionando
acerca de
sus posibles
consecuencias
y
repercusiones
en el
panorama
educativo,
no podemos
dejar pasar
por alto una
cuestión
inevitable:
hay que
revisar los
procesos de
enseñanza-aprendizaje
para ir
ajustando
los
rendimientos
del alumnado
a las
exigencias
sociales
actuales,
con el fin
de ir
propiciando
un nivel lo
más óptimo
posible del
desarrollo
de las
competencias.
Y por educación no debemos entender
sólo el
contexto
escolar
(centro,
aula, medios
y recursos,
profesores...),
sino también
la familia,
sociedad,
cultura y
medios de
comunicación.
Ya, la Orden
citada, nos
advierte de
que “el
nivel que
alcancen los
alumnos y
las alumnas
en este tipo
de pruebas
puede estar
condicionado
en mayor o
menor medida
por el
contexto
escolar y
social en
que se
origina el
mismo. Por
este motivo,
cualquier
evaluación
diagnóstica
debe indagar
y analizar
los factores
de contexto
asociados a
los
rendimientos
del
alumnado”.
Son muchos los factores ambientales
que afectan
a nuestros
niños y
niñas, y que
repercuten
directamente
en el
proceso de
enseñanza y
aprendizaje
de la etapa
de
Educación
Primaria:
- La socialización cada vez es más
temprana.
- Los valores se están modificando en
favor de
otros más
superficiales,
vacíos.
impulsados
por los
medios de
comunicación.
- Cambios en la concepción de
familia.
- Menor dedicación de la familia al
niño o niña.
- Desajustes emocionales, debido a
múltiples
causas
(problemas
familiares,
adic-ciones,
falta de
recursos y
aspiraciones...).
- Filosofía hedonista: sólo se busca
la
comodidad,
el placer,
lo fácil y
rápido.
- Falta de compromiso, responsabilidades
y funciones.
- La falta de condiciones apropiadas
en el hogar
para el
adecuado
desarrollo
cognitivo y
psicosocial
de los niños
- La carencia de comunicación
eficiente
entre la
familia y la
escuela.
- La persistencia de un manejo
inadecuado
del proceso
educativo en
las aulas,
de lo cual
muchas veces
los
profesores
se perciben
como los
únicos
responsables,
que se
sienten por
ello poco
seguros, con
pocos
recursos
para enseñar
y con un
repertorio
limitado de
estrategias
de
enseñanza.
- Y otras más.
La escuela siempre estará en el punto
de mira.
Ésta será la
principal
culpable de
los
resultados
que se
obtengan en
el panorama
educativo.
El profesor
es la última
pieza de
este
engranaje. Y
no debemos
olvidar,
como las
tantas veces
ya citada
Orden
recoge, que
con los
resultados
obtenidos en
estas
pruebas se
accede a una
información
“que,
utilizada en
su justa
medida,
pueda ser
útil al
centro, al
profesorado,
al alumnado
y a las
familias
para
coordinar
esfuerzos en
la mejora
del
rendimiento
escolar”.
El informe sobre la evaluación de
diagnóstico
debe
hacernos
reflexionar
y tomar como
punto de
partida los
datos que se
presentan,
ya que su
aplicación
continuada a
lo largo de
los próximos
años, dado
el carácter
eminentemente
orientador
que poseen
dichas
pruebas, nos
va a
permitir,
sin duda,
conocer la
evolución
del
rendimiento
del alumnado
en esta
etapa
educativa y
valorar,
asimismo, el
efecto que
sobre el
mismo puedan
tener las
propuestas
de mejora
introducidas
en los
diferentes
niveles y
contextos.
Considero, por ello, que el camino
que hay que
seguir lo
encontraremos
a través del
análisis del
contexto y
de las
interrelaciones
que se
originan
entre
distintas
variables
(familia,
edad,
cultura,
hábitos...)
y los
niveles
alcanzados
en las
diferentes
competencias
según cada
sujeto y sus
circunstancias.
Por esta razón, se resumirán las
variables
más
importantes
que afectan
al
rendimiento
del
alumnado,
que nos
servirán
como punto
de partida
para tomar
acciones y
medidas que
mejoren la
calidad de
nuestro
sistema
educativo.
El trabajo
comienza a
partir de
estas
variables.
- El sexo, como variable,
afecta
mínimamente
en el
rendimiento
del
alumnado.
Los
resultados
son casi
idénticos en
ambas
competencias
analizadas.
- La edad afecta sobremanera
en el
rendimiento.
Para el
alumnado de
5.º de
Primaria, se
han
establecido
tres grupos,
correspondientes
a los
alumnos
nacidos en
1996 (año
que
teóricamente
corresponde
al grupo),
alumnos
nacidos
antes de
1996
(alumnado
que ha
repetido
algún
curso), y
alumnos que
nacieron
después de
1996
(alumnado
con altas
capacidades
que cursa el
periodo de
escolaridad
obligatoria
con
flexibilización).
El
rendimiento
alcanzado
por el grupo
nacido en
1996 es
claramente
superior al
de alumnos
nacidos
antes de
1996. Los
alumnos
altamente
capacitados
superan a
los
anteriores
en un
porcentaje
no muy
elevado.
- Los hábitos de lectura en el
alumnado
también
influyen en
su
rendimiento,
que va
relacionado
en
proporción a
la
frecuencia
lectora del
alumnado.
Como es
lógico, a
mayor
frecuencia
de lectura,
mayor
rendimiento
en las
competencias
analizadas.
Este
resultado se
acentúa en
mayor medida
en la
competencia
lingüística.
- En cuanto al tiempo dedicado en
la
realización
de las
tareas
escolares,
también se
relaciona
con el
rendimiento
del
alumnado. En
términos
generales, a
mayor tiempo
de
dedicación,
mayores
resultados.
Pero no
podemos
excedernos
en ese
tiempo. En
los alumnos
y alumnas
que
necesitan
más de 60
minutos
diarios en
la
realización
de sus
tareas, baja
su
rendimiento
respecto a
la
competencia
matemática y
lingüística.
El tiempo
dedicado
óptimo que
el niño o
niña debiera
emplear
sería de 15
a 60 minutos
diarios. Por
debajo o por
encima de
este
intervalo,
el
rendimiento
es menor.
- El consumo de programas
televisivos
resulta
bastante
significativo.
Los
resultados
obtenidos
son muy
llamativos,
ya que el
tiempo
dedicado a
ver
televisión
se relaciona
con el
rendimiento
de forma
compleja. El
rendimiento
es mayor en
niños que
ven la
televisión d
1 a 3 horas
diarias, que
es el
intervalo
óptimo. De 3
a 5 horas es
un intervalo
bueno, ya
que los
resultados
así lo
indican. Más
de 5 horas
de
televisión
al día,
menos de una
hora o la no
exposición a
la
televisión
puede llegar
a ser
perjudicial,
aunque nos
pueda
parecer
contraproducente.
Aquí
podríamos
hablar de la
conveniencia
o no de
distintos
programas
televisivos,
pero es un
tema ajeno a
nuestro
objeto de
estudio.
- Las expectativas del alumnado
respecto al
nivel
educativo
que desean
alcanzar
influye
igualmente
en el
rendimiento,
en una
relación
paralela, en
la que se
aumenta el
rendimiento
en relación
al aumento
en el nivel
de
aspiración
(ESO,
Bachiller y
Universidad).
Los ciclos
formativos
quedan
aparte. Los
que aspiran
a realizar
un ciclo
formativo de
grado medio
o superior
tienen un
rendimiento
muy por
debajo de
los demás.
Posiblemente,
la causa de
este
fenómeno sea
el
desconocimiento
por parte
del alumnado
de la
existencia
de estos
estudios u
ofertas
formativas
de grado
superior.
- La escolarización infantil
afecta en un
porcentaje
considerable.
Los alumnos
que han
estado
escolarizados
en la etapa
de la
Educación
Infantil
tienen mejor
rendimiento
que los que
no han
podido
escolarizarse.
- Según los niveles de estudio de
padres,
el nivel o
rendimiento
del niño
será
directamente
proporcional.
A mayor
formación de
los padres,
mayor
rendimiento
y nivel
académico
del alumno.
Siempre
hablamos en
términos
generales.
Los hijos de
padres con
nivel
universitario
tendrán un
nivel de
desarrollo
de las
competencias
básicas
altamente
superior al
de padres
con un nivel
de estudios
incompleto o
básico.
- Igualmente ocurre en el caso de
las
expectativas
sobre el
nivel de
estudios que
logrará el
hijo o la
hija.
Será
directamente
proporcional
al
rendimiento.
A mayor
expectativa,
mayor nivel
de
competencias.
- Por último, cabe añadir que también
afecta el
tiempo
dedicado a
la lectura
y el
número de
libros que
poseen los
padres
de los
alumnos en
casa. La
relación es
proporcional,
acentuándose
más en la
competencia
lingüística
que en la
matemática
el
rendimiento
de los
alumnos
condicionado
por estos
procesos.
Propuestas de mejora
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Los alumnos que han estado escolarizados en la etapa de la Educación Infantil tienen mejor rendimiento que los que no han podido escolarizarse. |
| |
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La Evaluación de Diagnóstico
desarrollada
por la
Consejería
de Educación
tiene, como
venimos
insistiendo,
un carácter
formativo y
orientador
para los
centros. Los
centros han
llevado a
cabo un
estudio y
valoración
de los
resultados
de tal
evaluación,
tratando de
identificar
y averiguar
las causas y
factores que
explican
tales
resultados
para
encontrar
soluciones
viables y
nuevos
procedimientos
para
conseguir
erradicar
estos
resultados y
mejorar la
calidad de
la
educación.
Este proceso de evaluación empleado
para llegar
a conseguir
la mejora
escolar ha
de ser capaz
de implicar
a todos los
miembros de
la comunidad
educativa. A
partir de la
información
y los
resultados
obtenidos se
planifican
las acciones
de mejora y
los
procedimientos
para
llevarlas a
cabo.
En el avance presentado por la
Consejería
de Educación
pueden
observarse
cuáles han
sido las
principales
propuestas
de mejora
realizadas
por los
centros
andaluces.
Básicamente,
se concretan
en ocho
propuestas,
ordenadas de
mayor a
menor
aceptación y
porcentaje
de puesta en
práctica:
1. Respecto al currículo en
comunicación
lingüística.
2. Respecto al currículo en
matemáticas.
3. Respecto a la práctica docente en
comunicación
lingüística.
4. Respecto a la práctica docente en
matemáticas.
5. Respecto a la organización y
funcionamiento.
6. Respecto a la familia y entorno.
7. Respecto a la tutoría.
8. Respecto a la convivencia.
La gran mayoría de las propuestas
realizadas
por los
centros son
conformes
respecto a
los
criterios
establecidos
por la
Consejería
de
Educación:
ser viables
y ajustadas
a la
normativa
vigente.
Para la aplicación de estas
propuestas
en los
diferentes
centros
educativos,
deberían
estudiarse
primeramente
las
necesidades
de los
mismos.
Estas
necesidades,
en términos
medios, se
han centrado
en cuatro
ámbitos
fundamentalmente:
1. Evaluación, seguimiento y
asesoramiento
a cargo de
la
Inspección
de
referencia
al centro.
2. Formación y asesoramiento a cargo
de los
Centros del
Profesorado.
3. Orientación y asesoramiento a
cargo de los
Equipos de
Orientación
Educativa
4. Otras necesidades.
Conclusión
Docentes, personal de centros
educativos,
monitores,
padres,
familias,
tutores
legales,
inspectores
y
administrativos,
responsables
políticos...,
con la
aplicación
de estas
pruebas en
su ámbito de
actuación,
mejoran su
conocimiento
sobre la
situación
actual de la
educación.
Todos somos conscientes del cambio
cualitativo
y
cuantitativo
que en
nuestras
aulas se ha
de acometer
para avanzar
en la
mejora de
los
rendimientos
escolares en
la Educación
Primaria.
Todas las
propuestas,
sugerencias
y modelos de
actuación
planificados
deben
aplicarse
cuanto
antes. Pero
no tan
ligadas al
ámbito
teórico y
administrativo,
sino
relacionadas
con la
verdadera
realidad,
con el día a
día de
nuestras
escuelas, en
la
interacción
con nuestros
alumnos y
alumnas,
padres...
El cambio no puede ser rápido,
inmediato y
directo,
sino que
será un
proceso
lento y
complejo.
Debemos ser
pacientes.
En las
decisiones,
propuestas y
modelos que
se vayan a
aplicar,
debemos
poner todas
nuestras
fuerzas,
dedicación e
interés para
sacarlas
adelante y
enfrentarnos
a las
dificultades
que
encontremos
en nuestro
camino.
La solución no está únicamente en los
cambios de
legislación.
¿Podemos
pensar que
los
resultados y
el nivel de
calidad de
nuestra
educación
puedan ser
buenos con
los
numerosos
cambios en
la
legislación
(la LOECE
primero, la
LODE, la
LOPEG, la
LOGSE y, más
recientemente,
la LOCE) que
se han
realizado en
los últimos
años? A
juzgar por
los
resultados,
la respuesta
es evidente.
El objetivo de este artículo es que,
a partir de
los datos
del Informe
sobre la
Evaluación
de
Diagnóstico
realizada en
el curso
2006/2007 en
la etapa de
Educación
Primaria, se
propicie la
reflexión
sobre
numerosos
aspectos del
ámbito
escolar en
los que se
debe
incidir, en
los que
respecta al
profesorado,
su
formación,
relaciones
con la
familia; con
respecto al
alumnado,
impulso de
valores...,
hasta los
cambios
necesarios
en la
metodología,
criterios de
evaluación,
contenidos...,
y todo ello
orientado a
la
consecución
de una
mejora
sustancial
que
erradique
los malos
resultados y
el crítico
nivel que
vive la
educación en
nuestro
país.
La educación de nuestros hijos e
hijas, de
todos los
niños y
niñas,
jóvenes y
adultos es
el futuro de
nuestro
país; por
eso mismo es
la dirección
por la que
hay que
encaminarse
para
conseguir un
futuro
mejor, y,
por tanto,
es uno de
los
elementos
más
importantes
en toda
sociedad y
cultura. |