N.º 57

SEPTIEMBRE-OCTUBRE 2008

16

GIBRALFARO

   

   

   

   

   

EL PALACIO DE BUENAVISTA.

SU HISTORIA:

DE CASA NOBILIARIA A MUSEO PICASSO MÁLAGA

   

Por  Alexis Jurado Lavanant

  

  

E

l Palacio de Buenavista es uno de los grandes y poco conocidos monumentos malagueños, aunque el destino le ha reservado un gran protagonismo en la vida cultural de Málaga y de toda Andalucía, al haber sido elegido sede del flamante Museo Pablo Ruiz Picasso de Málaga, que da albergue, entre otras cosas relacionadas con el inmortal artista, a una colección de cuadros que Christine y Bernard Picasso, nuera y nieto del pintor malagueño, han cedido a la ciudad. Su estratégica ubicación en la calle San Agustín, una de las más emblemáticas del casco histórico de la ciudad, muy próximo a la catedral, ofrece un fácil acceso a los amantes del arte. Pero ¿qué sabemos del Palacio de Buenavista? Tengo la sensación de que muy poco. Y es lamentable, pues, además de tratarse de un excelente inmueble, tiene una historia que merece (que debe) ser conocida por todos los malagueños. En ello estamos.

  

Origen del Palacio de los Condes de Buenavista

   
     

 

Torre mudéjar del Palacio de Buenavista, hoy habilitado como sede del Museo Picasso Málaga.

   

El Palacio de Buenavista es el más importante ejemplo de arquitectura señorial realizada tras la conquista de Málaga por los Reyes Católicos en agosto de 1487. El inmueble es un magnífico edificio de la arquitectura civil española del siglo XVI. Referida de una manera rápida, su historia es la siguiente: hacia 1516-1542, el influyente Diego de Cazalla (miembro de la Guardia Real, Pagador de los Ejércitos y Armadas Reales y Regidor de Málaga) mandó, al amparo de su acomodada posición social, la construcción de un palacio para residencia propia levantado sobre otro anterior morisco del que aún se conservan algunos restos. Durante el siglo XVII, la casa-palacio pasa, incluida en un mayorazgo, al patrimonio de Francisco Chacón Enríquez, primer conde de Mollina, de quien la heredarán sus sucesores directos. A partir de 1837, su propiedad pasa a los condes de Villalcázar de Sirga, que, desde el siglo XVIII, también eran depositarios por herencia del título de condes de Buenavista (de quienes recibiría el nombre por el que el inmueble es conocido). A comienzos del siglo XX, pasa, también por cesiones hereditarias, a manos de la condesa de Luna y, más recientemente, a la duquesa de Villahermosa, quien, en 1946, lo arrienda al Estado para su adaptación como museo. A finales del pasado siglo, la Junta de Andalucía lo adquiere para dedicarlo a constituir la sede de lo que es hoy, el Museo Picasso de Málaga.

  

Estilo del Palacio de Buenavista

Desde el punto de vista arquitectónico, su estilo es básicamente renacentista, con fachada plateresca y soluciones mudéjares, y su estructura se compone de dos planos: una planta baja y una primera planta. Su fachada plateresca muy maciza, con aparejo de sillares, donde se trabajan con sencillez, pero de forma rotunda, los elementos decorativos que enmarcan los huecos. Éstas son de grandes dimensiones y se sitúan asimétricamente. La puerta principal se diseña como un todo con el balcón superior. El interior se organiza en torno a un patio de doble galería. A través de la escalera, al fondo a la derecha, se accede a la planta primera que repite el esquema de la planta baja. Esta era su configuración original, hasta que las obras del Museo Picasso de Málaga la han modificado.

Fachada, torre y patio principal constituyen los elementos más singulares del palacio y los que definen el carácter nobiliario de su tipología. La torre tiene estrecha relación con algunas casas granadinas, como el guardapolvo y las arcas bajo alfiz de su parte superior, aunque el aparejo sillares y sus grandes dimensiones parecen alejarla del modelo. Destaca su fachada totalmente de piedra, la austeridad del edificio sólo con adornos renacentistas en puerta y ventanas, y la torre mirador rectangular.

  

Las rehabilitaciones

El Museo de Málaga tiene su origen en la Real Orden del 24 de junio de 1913, donde se contempla la creación y organización de los Museos Provinciales y Municipales de Bellas Artes. Intentos de institucionalizar colecciones de obras de arte los encontramos ya en el siglo XIX, bajo las iniciativas del insigne mecenas Jorge Loring, quien, en 1864, solicita al Ayuntamiento el depósito del material arqueológico proveniente del yacimiento de Cártama para unirlo al suyo y crear así un museo en su finca de la Concepción. En 1875, el propio Ayuntamiento se plantea la posibilidad de montar un museo arqueológico, proyecto que se concreta en la creación del Museo Municipal instalado en las salas de la planta del edificio de San Agustín, entre 1879 y 1880. Finalmente, se instala la Academia de Bellas Artes de San Telmo, que, desde mediados del siglo XIX, inicia una política de adquisiciones entre los pintores locales, académicos y profesores de la Escuela de Bellas Artes.

   

     

Fachada principal del Museo Picasso Málaga (antes Palacio de los condes de Buenavista).

 
   

Ya desde el siglo XIX, el palacio venía sufriendo grandes destrozos, debido al mal uso realizado en él. Pasa de propietarios a inquilinos continuamente y ninguno de éstos se dignó en momento alguno preocuparse de su conservación. Para su mal, de vivienda unifamiliar pasó a casa de vecinos, lo que obligó a la redistribución de sus espacios y a otras obras de distinto alcance, pero todas en detrimento del edificio. Con posterioridad se utilizó como centro de enseñanza y fábrica de muebles, y un tiempo después dio albergue a la sede de la Cruz Roja en esta ciudad; no obstante, las obras que se emprendieron para su habilitación a tal fin no supusieron una mejora significativa para el edificio.

  

De palacio a museo

A pesar de que el 28 de octubre de 1939 el Palacio de Buenavista había sido declarado Monumento Nacional y, por tanto, incorporado al Patrimonio Nacional, a lo largo de los años 40, el estado del edificio continuó siendo más que deplorable. Fue a finales de esa década cuando, por encargo del entonces Ministerio de Educación Nacional, se acometen seriamente su restauración y adaptación como museo de Bellas Artes.

La restauración y adecuación fueron realizadas por el arquitecto diocesano y restaurador Enrique Atencia Molina. Este proyecto se remonta a su aprobación por la Orden de 25 de octubre de 1949 (aunque se encuentran planos previos con fecha de 1947). Esta intervención tardó más tiempo de lo conveniente, debido, entre otras cosas, a las dificultades surgidas durante las negociaciones con los contratistas y a los continuos ajustes del presupuesto.

Emprendidas las obras, hubo que adecuar y fortalecer la cimentación con mampostería hormigonada. También se reforzaron los pilares y arcos de las galerías del patio principal. Las cubiertas se restauraron completándose con algunas cedidas por el Ayuntamiento, procedentes de demoliciones municipales y de La Alcazaba. Se desescombró el sector sur, se elevó la torre morisca y se reorganizó la torre-mirador abriendo los vanos originales que, en el proceso histórico, habían sido tapiados para ‘rentabilizar’ el espacio interno de la torre.

Las obras se prolongaron hasta 1958 y, por fin, en 1961, el Palacio de Buenavista se inauguró definitivamente como Museo Municipal de Bellas Artes.

Desde 1961 y hasta 1996, como Museo de Bellas Artes, albergó obras de pintores malagueños como Bernardo Ferrándiz, Antonio Muñoz Degrain, José Nogales, Moreno Carbonero y Denis Belgrano, así como obras de Sorolla, Murillo y Alonso Cano; esculturas de Mariano Benlliure y Fernando Ortiz, y grabados y litografías de Picasso.

  

Creación del Museo Picasso Málaga

En 1996, la Junta de Andalucía adquiere el edificio, con la intención de convertirlo en el primer museo dedicado a la obra de Picasso de Málaga, su ciudad natal. Las obras que se llevaron a cabo para su adecuación al nuevo museo propiciaron el descubrimiento en el subsuelo de antiguos restos fenicios (datados a partir del siglo VI a. C.), romanos y musulmanes de la época nazarí, que se han respetado e integrado en la nueva disposición de la construcción, y que pueden también ser visitados por el público, junto con las creaciones de Picasso.

   
     

 

Patio principal.

   

El 21 de octubre de 1997, se constituye la Fundación Museo Picasso Málaga (de carácter cultural y privado) sobre la base de la firma de un acuerdo de cesión de obras por parte de los familiares del artista (Christine y Bernard) y del edificio, por la Junta de Andalucía. Así, en dicha constitución, se acuerda que la Junta de Andalucía ceda a la fundación el uso del Palacio de Buenavista durante 50 años y Christine y Bernard Ruiz Picasso, el pleno dominio de las obras que en él se expongan.

  

El Museo Picasso Málaga

El Museo Picasso Málaga (mpm) se inaugura el 27 de octubre de 2003 y en él se exponen de forma permanente más de 200 obras de Picasso, entre pinturas, dibujos, esculturas, cerámicas y grabados, que abarcan todos los periodos del pintor.

Su primera directora fue Carmen Giménez, promotora de dos exposiciones sobre Picasso organizadas en Málaga en los años 90 y una de las impulsoras del museo.

Este museo se distingue por su carácter marcadamente andaluz y su naturaleza señorial y tradicional. El Palacio de Buenavista ha contribuido a la regeneración de un trozo de ciudad, cuyo futuro era cuanto menos incierto.

Al acceder al museo por la entrada principal, el visitante deja atrás la fachada de piedra y, enseguida, se encuentra en un nuevo envoltorio espacial. Aunque se respetaron la mayor parte de las subdivisiones históricas del interior del edificio originario, fue preciso remodelar y rehacer casi todas las superficies interiores y exteriores del edificio para satisfacer las necesidades de un museo moderno, como por ejemplo los servicios técnicos: electricidad, calefacción, ventilación, seguridad, iluminación, etcétera.

  

El legado de Picasso

Pocos artistas han inspirado tanto la fundación de museos en distintos países dedicados específicamente a su obra como es el caso de Pablo Ruiz Picasso. En total, siete museos y tres fundaciones o centros llevan su nombre. Cada uno de ellos ha tenido su origen en circunstancias particulares, en donativos de miembros de la familia Picasso o de coleccionistas consagrados. Cada una de estas colecciones se alberga en un edificio preexistente que se adapta particularmente a la obra del artista.

   

   

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

ALCOBENDAS, Manuel (1984): “Málaga”, en Andalucía, t. III, Granada.

CAMACHO, Rosario [dir.] (2006): Guía histórico-artística de Málaga. 1.ª ed., Ed. Arguval, Málaga.

CISNEROS FRAILE, F. et al. (1996): Historia del Mundo Contemporáneo. Introducción al trabajo universitario. 1.ª ed., Grupo Edetania, ECIR, Valencia.

“El Palacio de Buenavista”, en WIKIPEDIA [En Línea]. Disponible en el Web: <http://es.wikipedia.org/wiki/Palacio_de_Buenavista_(M%C3%A1laga)>. (Consulta de 20 de Febrero de 2008).

ESCALERA PÉREZ, R. (1994): Patrimonio recuperado. El Palacio de Buenavista. Museo de Bellas Artes de Málaga. 1.ª Ed., S.P.I.C.U.M., Málaga.

GIMÉNEZ, C.: Arquitectura del Museo Picasso Málaga desde el siglo VI a. C. hasta el s. XXI. Museo Picasso Málaga. Fundación Museo Picasso de Málaga y Fundación Paul, Christine y Bernard Ruiz-Picasso, Málaga, 2004.

  

Una visita digital al Museo Picasso Málaga:

Museo Picasso Málaga

  

   

    

Alexis Jurado Lavanant (Málaga, 1978) ha realizado los estudios de bachillerato en el I. E. S. Vicente Espinel de Málaga. Es Licenciado en CC. A. F. D. por la Universidad de Granada y está en posesión del Máster en Dirección de Organizaciones e Instalaciones Deportivas, impartido por el INEF de la Universidad Politécnica de Madrid. Actualmente cursa los estudios de Magisterio, especialidad de Maestro en Educación Física, y el 2.º curso de doctorado en ‘Investigación de la actividad física y deporte’ en la Universidad de Málaga.

   

   

CONOCER MÁLAGA. Revista de Creación Literaria y Humanidades. Publicación Bimestral de Cultura. Año VII. Número 57. Septiembre-Octubre 2008. ISSN 1696-9294. Director: José Antonio Molero Benavides. Copyright © Autor. © 2002-2008 Departamento de Didáctica de la Lengua y la Literatura. Facultad de Ciencias de la Educación. Universidad de Málaga.

   

   

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